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PLAN VACACIONAL SUPERAPRENDIZAJE

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Edades de 8 a 16 años

29 dic. 2010

¿Cuál es el mejor regalo para nuestros hijos en estas festividades? por Lcda. Luisa Carrasquel R.

Durante estas semanas toda la familia del occidente del planeta se une con amigos, vecinos, familiares y allegados para celebrar la tradición navideña y la llegada de un año nuevo. Época donde las fiestas, los regalos y los encuentros sorprenden a muchos con alegría y felicidad. Muchos padres preocupados por la incidencia del juguete en la vida de sus hijos, me preguntaron cual podría ser el mejor regalo de acuerdo a la edad, sexo, e intereses.

¡La verdad es que las preferencias de nuestros niños han cambiado!, una muñeca, un carrito de juguete o un cochecito con un bebe “querido” ya no son los juguetes que levantan la sonrisa de la mayoría de los niños de este nuevo siglo, quienes como todo cambio generacional, llevan intrínsecos en su memoria genética y evolutiva cual es el método para garantizar su supervivencia, y sorprenden a sus padres pidiendo tecnología de punta, me refiero a niños de 5 años que solicitaron las últimas versiones de las laptops, wii, Xbox , nintendos, unos más grandecitos exigieron conexiones ilimitadas a internet, blackberrys, video juegos en distintos formatos, mp4 y muchos más.

Considerar que tales peticiones son perjudiciales, rallaría en la falsedad, pues hay estudios muy serios dirigidos por Universidades reconocidas de Norteamérica y Reino Unido que avalan que el uso de la tecnología y los juegos de videos favorecen el desarrollo cognoscitivo de los niños, les ayuda a crear habilidades de planificación, anticipación, selección, deducción, toma de decisiones asertivas , aumento de la atención y concentración , desarrollo de las funciones perceptivas visuales y auditivas, y manejo de la tensión y el estrés ante situaciones que requieren una acción específica . Paralelamente se desarrolla al unisonó dificultades para separar la realidad de la ficción, la interacción social con pares que estén fuera de los ambientes virtuales, y la obesidad infantil en niños que dedican más de cinco horas frente a tales “juguetitos”.

Como padres que constantemente buscamos el bienestar para nuestros hijos debemos de tener claro que todo juguete sea como sea , debe estar en sintonía con los valores y creencias que cada familia profese y que pase por el tamiz de la ecología personal y social, de una forma más simple : “lo importante no es lo positivo o negativo que pueda ser el juguete, si no el tiempo que se dispondrá para su utilización, cuanto requiere de la supervisión y orientación de los padres para su uso, si generara bienestar a los chicos y le facilitara la armoniosa relación con su realidad y entorno, y cuanto de esos regalos no se empleen para reemplazar el tiempo que debe pasarse entre familia, compartir sanamente , dar amor, educar y concientizar”.

El problema no estará en culpar al juego de video por la conducta agresiva o por las bajas calificaciones que pueda tener un niño, si no que clase de orientación y supervisión recibe de sus padres con respecto al mismo, y que acuerdos inteligentes se lleguen entre todos los miembros de la familia para promover un esparcimiento sano, saludable y positivo para todos.

El mejor regalo que puedes ofrecer a lo largo de este año es el amor incondicional y su manifestación constante traducida en acciones, tales como: conversar sanamente a diario con tus hijos para estrechar los lazos entre ambos, supervisar que hábitos perjudiciales pueden estarse presentando en su vida que pueda causarle problemas a largo plazo, escuchar las posiciones de tu hijo con respeto a sus gustos y preferencias y explicarles el porqué estas en desacuerdo con algunos de ellos, ser un ejemplo a seguir , un modelo que inspire a tus hijos a respetarte y a considerarte, y en esforzarte por construir un clima equilibrado, sano y saludable a los ojos de tus hijos, para que no tengan que recurrir al internet , los videos-juegos o la música que te molesta para evadir las crisis familiares que conforman su trágica realidad. Aquí está la clave.

El amor expresado en acciones y en palabras son las peticiones que piden los niños, niñas y adolescentes a gritos para todo este año y toda su vida, que sus padres sean ejemplo de vida, que los escuchen, que los comprendan y que los orienten haciéndole ver cuánto se les ama y cuan valiosos son. No permitas que un regalo físico te robe la oportunidad de complacer a tu hijo de forma sincera y positiva para toda su vida.

¡Cuando el cuerpo hace gracias de forma involuntaria! Develando el desconocido Síndrome de Gilles de la Tourette. Por Lcda Luisa Carrasquel.

Hay un niño en tu clase que te causa perplejidad. Es brillante, de buen carácter, con ganas de agradar, que generalmente se comporta bien y es educado. Sin embargo, sin ninguna razón aparente, interrumpe la clase con ronquidos ruidosos. También parpadea constantemente aunque el médico dice que no necesita lentes. No para de saltar sobre la silla. Has hablado con él y con sus padres sobre su conducta, pero persiste en ella. Te preguntas: ¿podría ser que estuviera llamando tu atención porque sus padres hace poco que se han separado? ¿Está excepcionalmente preocupado por algún motivo? ¿Tiene quizás algún problema emocional escondido? Finalmente alguien te sugiere que el niño podría tener el Síndrome de Gilles de la Tourette.

El síndrome de Gilles de la Tourette es un trastorno neurobiológico con síntomas asociados que afectan la conducta de forma involuntaria. Actualmente se acepta que el Síndrome es un trastorno hereditario. Es muy frecuente observar cómo algunos miembros de una amplia familia de pacientes muestran uno o más tics motores o comportamientos asociados a la enfermedad. Los síntomas aparecen en la infancia y la edad más común en que se observan los primeros movimientos es la de los primeros grados de primaria. Por este motivo los maestros pueden ser los primeros en darse cuenta de los síntomas.

Hay cuatro rasgos distintivos básicos que caracterizan el trastorno. Estos rasgos clínicos son necesarios para el diagnóstico pero con frecuencia hay otros comportamientos asociados que se pueden observar en algunos pacientes, estos son:



1. La persona con ST presenta múltiples tics motores involuntarios. Estos son: sacudir repentinamente la cabeza, los hombros o incluso el cuerpo entero; parpadear o poner los ojos en blanco; hacer muecas; dar golpes repetidamente, tamborilear. Para algunos de los niños estos movimientos adoptan un patrón complejo y pueden incluir actividades como oler objetos o encender y apagar las luces repetidamente.

2. Un rasgo distintivo son los "tics vocálicos" -emitir involuntariamente ruidos, palabras o frases. Pueden consistir en hacer ruidos con la nariz, aclararse la garganta, toser reiteradamente, proferir una gama de sonidos y chillidos, reír involuntariamente, repetir lo que otro o uno mismo acaba de decir (ecolalia) y decir palabras socialmente inapropiadas (coprolalia). Este último tipo de tics vocales de hecho no es muy común, pero parece uno de los más conocidos

3. Otro rasgo distintivo es lo intermitente de los síntomas: tienden a aparecen y desaparecen. Es posible que a veces los tics sean muy intensos y otras ocasiones parezca que el niño no tenga tics en absoluto.

4. Finalmente, los síntomas del ST cambian con el tiempo. A determinada edad el niño puede realizar parpadeos y olfateos. Al año siguiente se puede mostrar encogiendo los hombros y haciendo chasquidos con la lengua. Hay un rasgo característico del ST que nos puede dejar particularmente perplejos. Los tics son involuntarios, a pesar de que algunos niños pueden suprimir los síntomas durante unos segundos o más. Así, un niño con tics vocales puede estar absolutamente en silencio en el centro comercial. Después, volviendo a casa, exteriorizará los tics con más intensidad y/o frecuencia. Este rasgo puede inducir a la gente a creer erróneamente que estos comportamientos se realizan voluntariamente.

Por desgracia no hay ninguna "píldora mágica" que pueda eliminar los síntomas sin causar efectos secundarios negativos para los niños. Muchos de los medicamentos que se utilizan corrientemente pueden tener efectos secundarios. Los más frecuentes pueden ser aumento de peso, somnolencia o “pensamiento lento" aparte intranquilidad, síntomas depresivos, fobia a la escuela e incluso pueden darse reacciones alérgicas graves.

La aceptación del hecho de que el niño no puede controlar los síntomas ni su conducta, y que no hace travesuras voluntariamente es con frecuencia suficiente para permitirle sentirse cómodo en casa y en la escuela. También puede ser útil informar a los compañeros del niño y a sus padres sobre el ST de manera que puedan entender la razón de sus tics.



No existe el típico niño con el síndrome Gilles de la Tourette. Cada joven es único. Los niños con el ST presentan un CI normal de inteligencia. Algunos estarán bien dotados para el arte o para la música, otros serán atletas excepcionales. Algunos serán encantadores, con un excelente sentido del humor, otros serán serios e intelectuales. Un niño con el ST es justamente eso: un único individuo con algunos síntomas de un trastorno neurobiológico. Un docente que siempre ve al niño y no sólo sus síntomas es crucial para el desarrollo eficaz de una autoimagen equilibrada y positiva. Para ello siempre será necesario complementar la atención recibida, con la de un especialista a lo largo de la vida escolar.

¿Cómo hacer más fácil el aprendizaje de la matemática? por Lcda Luisa Carrasquel R.

El aprendizaje de la matemática ha tenido sus retractores a lo largo de la historia académica, por así decirlo, es cada día más frecuente en la etapa secundaria tener un gran listado de aplazados en dicha asignatura. A veces no solo ellas, sino también sus complementarias amigas, física y química. El aprendizaje de las tablas de multiplicar, la división por dos cifras y la resolución de problemas anteceden en primaria, causando estrés en la mayoría de la población estudiantil infantil.

Las dificultades que involucran la enseñanza y el aprendizaje de la matemática y los malos resultados escolares la han convertido en un área de preocupación. Esto nos impulsa a un cuestionamiento sobre el método y la técnica que facilite dicho aprendizaje de una forma menos traumática y más positiva. Las necesidades de la sociedad cambian y los adelantos tecnológicos han convertido a esta en la era de la información. Son necesarios cada día más conocimientos sobre las necesidades de los estudiantes en un momento donde estos están bombardeados de información por varios canales y donde la matemática es el lenguaje silencioso de las mismas.

Una recomendación tanto para padre como para profesores consiste enlazar la matemática con la vida cotidiana, explicarle a los alumnos desde muy temprana edad como la utilización de la suma, resta, multiplicación y división son esenciales para la compra, venta y adquisición de cualquier artículo o bien a lo largo de la vida, podría despejar la predisposición natural al aprendizaje de las mismas. Se pueden hacer juegos en casa donde se le asigne al niño calcular mentalmente el gasto de la compra de la panadería o de su ropa en la tienda y premiarle por un buen resultado, para la enseñanza de los números o cantidades se puede hacer de forma tan sencilla como pedirle que cuente los tenedores o cuchillos que hay en la cocina y que los reparta equitativamente entre los miembros de la familia en el almuerzo, le da noción de división de una forma práctica.

A los estudiantes de secundaria hay que ubicarlos, muchos de ellos se sienten atraídos hacia la informática y el uso de los nuevos equipos tecnológicos, un profesor sabio enlazaría el aprendizaje de los mismos con ejemplos de las funciones necesarias para programar una computadora, y dejar claro que todos aquellos que sueñan con programar o diseñar páginas web u otros programas deben manejarla muy bien, pues en la secundaria se aprende el ABC de las mismas.

Los estudiantes deben ver la matemática como una herramienta importante en la resolución de problemas, deben estos redactarse de acuerdo a situaciones de la vida cotidiana actual para que los mismos se estimulen a resolverlos. Todos aquellos que durante la etapa del bachillerato sueñen con la ingeniería, el profesor debe enfatizarle el porqué el objetivo presentado tiene relación en dichas carreras, esto crearía una conexión entre lo que se estudia ahora y la meta personal que tiene en el futuro.

Evitar las expresiones como: “las multiplicaciones son más difíciles, o matemática de 4to año es complicada”, contribuiría a evitar el prejuicio con lo que los estudiantes inician un grado o tema. Como profesor es un reto hacer ver lo fácil y divertida que puede llegar a hacer, es necesario que complementemos las explicaciones de pizarra con videos, juegos de mesa y estrategia diseñados para estimular las funciones lógicas, incluir la típica resolución de ejercicios en el cuaderno con la elaboración de maquetas, la investigación y exploración científica.

La clave está en desvestir a las matemáticas de ese horrible prejuicio de complicada y difícil, e integrarla de forma natural y paciente en la vida cotidiana de nuestros estudiantes. Esto requiere de una actitud renovada de los que enseñan esta asignatura, que deberán nutrir sus técnicas de enseñanza y de los padres que complementen en casa con explicaciones sencillas que faciliten el aprendizaje.

Dificultad para la interacción social: Una mirada a través del mundo del Síndrome del Asperger. Por Lcda Luisa Carrasquel R.

Una vez que nuestros hijos deben salir de casa a enfrentarse por primera vez al mundo, es necesario que tenga la facilidad para relacionarse de forma natural con otras personas. La gente con Síndrome de Asperger percibe el mundo de un modo particular de todos los demás. Nos encuentran extraños y confusos. Si pudiéramos entenderlo de forma simple, sería tras las interrogantes: ¿Por qué no decimos lo que queremos decir? ¿Por qué decimos tantas cosas que no queremos decir? ¿Por qué hacemos tan a menudo comentarios triviales que no significan nada en absoluto? ¿Por qué toleramos sensaciones de luz, oído, olfato, tacto y de gusto que son tan confusos sin llegar al punto de gritar? ¿Por qué nos importan las jerarquías sociales? ¿Por qué no tratamos a todo el mundo del mismo modo? ¿Por qué tenemos relaciones emocionales tan complicadas? ¿Por qué nos mandamos y recibimos los unos a las otras tantas señales sociales? Y ¿cómo les sacamos significado?

El síndrome de asperger, es un trastorno del desarrollo que se sitúa dentro del espectro autista, afectando a la interacción social, la comunicación, la resistencia a aceptar los cambios, inflexibilidad de pensamiento y áreas de intereses restringidas (Ehlers,1993).

En la primera infancia están presentes las dificultades en aprender simples destrezas o habilidades y en la adaptación social. Estas dificultades se manifiestan en la edad escolar, causa problemas de aprendizaje y de conducta, y problemas de funcionamiento en la adolescencia, y en la edad adulta problemas sociales y maritales.

Dentro de las conductas a observar, podemos notar:

• Incapacidad para extraer significado de las claves sociales y para dar respuesta adecuada tanto social como emocionalmente.

• Ausencia o déficit del deseo de compartir información y experiencias con otros .El déficit en habilidades sociales puede conducirle a problemas de conducta.

• A menudo suelen estar solos y son significativamente diferentes a sus iguales. Se fijan en pequeños detalles y fracasan en la comprensión global de una situación.

• Presentan “trastorno de la empatía”, o la incapacidad para “leer” de forma efectiva las necesidades de los demás y las perspectivas y respuestas adecuadas. (Gillberg,1993).

• El lenguaje oral no lo comprenden totalmente, por lo que se debería usar un lenguaje sencillo y directo para su comprensión. En algunos casos existe un retraso en el desarrollo del lenguaje. Puede hablar en un tono demasiado alto en algunas situaciones, o demasiado formal o monótono

• Son capaces de hablar incesantemente sobre uno de sus centros de interés. Tienden a dar información más que a participar en conversaciones.

• El lenguaje del cuerpo y las expresiones faciales pueden parecer inadecuadas (inexpresivas) cuando se está comunicando (Edelson,1996).



Los niños con A.S. Se imponen rutinas rígidas a ellos mismos y a los que están a su alrededor.

Las rutinas cambian de tiempo en tiempo y conforme crecen llega a ser más fácil razonar con ellos.

Estas rutinas rígidas pueden afectar a la imaginación y creatividad del niño. Tienen una gran memoria para tareas y aprender información rápidamente, sin comprenderla. Un aspecto característico son las preocupaciones excesivas por determinados temas u obsesiones .Las preocupaciones, generalmente en áreas intelectuales, cambian con el tiempo.



Podemos apreciar en la etapa preescolar:

Parecen relacionarse normalmente con la familia, pero los problemas aparecen cuando entran a preescolar. Evitarán las interacciones espontáneas. Mostrarán problemas en mantener simples conversaciones. Tendrán respuestas verbales singulares, fuera de contexto. Tendrán preferencias en mantener rutinas y tendrán dificultades con las transiciones. El síndrome de asperger llega a ser más evidente después de los cinco años. Quizás muestren excesivo enojo, agresividad, ansiedad e hiperactividad. (Bauer,1999).



En la etapa de educación primaria:

Hay preocupación por la “inmadurez social” y la pobre interacción con iguales. Los progresos académicos en los primeros cursos es un área de gran dificultad. Muestran a menudo rabietas, sin tener una explicación “lógica”. Presentan dificultades en lectura y cálculo. Los niños mostrarán áreas “obsesivas” de interés, lo cual puede molestar el clima de aprendizaje dentro de la clase. El chico con A.S. Mostrará dificultad en hacer y mantener amigos.

Factores tales como el nivel de inteligencia del niño, relaciones con los padres, temperamento del niño, y la presencia de problemas de aprendizaje configurarán la forma en que el A.S. Se comportará en clase.



Si consideramos que alguno de nuestros hijos o estudiantes presentan este tipo de conductas, es necesaria una valoración neuropsicológica con el fin de diagnosticar y ayudar a la persona en el déficit que presente y que necesiten de atención.

¿Cuál es la solución a la violencia estudiantil? Por Lcda Luisa Carrasquel

Son las 12.10 del mediodía, hace un sol intenso, propio de nuestra cálida ciudad; en las afueras de una institución cualquiera hay una rueda de estudiantes gritando “dale, dale, ¿Qué esperas?”. Dos chicas, sus edades deben rondar entre los doce y catorce años, rojas de la furia se gritan insultos una a la otra, el motivo quizás es insignificante, pero la verdad es que el desenlace de esta historia vestida de camisas azules escolares es que una golpeara a la otra y ambas saldrán heridas en el enfrentamiento. Para los demás estudiantes esto es un episodio más de la dura vida del estudiante venezolano, la violencia y el lenguaje del más fuerte es el único código de comunicación que manejan , es el único modelo de socialización que conocen.

Los niños y jóvenes se ven afectados por todo lo que sucede en la sociedad en la que vive, ya sea de manera indirecta o indirecta. Las investigaciones asocian la violencia en los niños a una ausencia de modelos adecuados para identificarse. Los rápidos cambios que caracterizan la vida actual, sumados a las contradicciones, ambigüedades y distorsiones en las comunicaciones interpersonales, perturban la comprensión y el sentimiento de seguridad de los niños, que están aprendiendo, no sólo a leer y escribir, sino también a vivir y amar.

La violencia se da entonces como una respuesta inadecuada ante situaciones que no pueden manejar o entender. En la investigaciones realizadas sobre el desarrollo infantil en estas condiciones, se llega a la conclusión de que “la afectividad, adaptación y desarrollo senso-perceptivos son los más deficitarios”. En definitiva, si los padres y maestros descalifican, los niños van a repetir en sus relaciones este modelo descalificante e intolerante.

Le parecerá común la siguiente historia donde “en una prueba un niño le pide prestado el borrador a su compañero, este se mueve y se la da, cuando es sorprendido por la maestra, quien sin esperar que el niño se defienda, le acusa de estar copiando el examen de su compañero, el niño se siente violentado porque su buena acción cooperativa, fue mal interpretado por la docente, y en reacción ofrece una mala palabra a esta, quien le grita y le quita la opción de culminar el examen. Quizás en situaciones anteriores este alumno si copiaba de otros compañeros, pero esta vez no lo hacía, y por el prejuicio que está establecido en la docente, en esta única ocasión fue injustamente reforzado a no superarse.

El empleo de la fuerza se constituye en un método posible para la resolución de conflictos interpersonales, como un intento de doblegar la voluntad del otro, de anularlo, precisamente en su calidad de otro, pero la mayoría de las veces solo logra aumentar la resistencia al cambio y anula la posibilidad de extinguir la conducta violenta.

Tenemos que tener presente que cada niño llega al aula con su pequeña y gran historia. El maestro debe tener la flexibilidad y la amplitud necesarias para contener esta diversidad a través de la solidaridad y el respeto. Es en la escuela, pero también en la familia y en la sociedad, donde deben producirse cambios.

Hoy más que nunca, debemos hacer a nuestros alumnos partícipes de las decisiones. Deben tener un rol activo y comprometido, y desde ese lugar hacerse cargo de sus responsabilidades. Deben saber que su conducta trae consecuencias, y que ellos son responsables de las mismas. Esto no significa dejarlo solo, sino acompañarlo, cumplir con nuestro rol de puente de integración hacia el conocimiento y la adaptación social.

El comportamiento disruptivo que a veces manifiestan en la escuela algunos alumnos, puede deberse a que no han aprendido a estructurar de forma coherente su conducta en relación a la conducta de otras personas. Esta deficiencia los lleva a intentar, por ejemplo, pedir afecto y atención con conductas agresivas, con lo que consiguen precisamente lo contrario. Ayudarlo a aprender autodisciplina, responsabilidad y a trabajar la inteligencia emocional y social es la mejor manera de responder a lo que el niño está demandando, y al mismo tiempo desarrollar su autoconfianza y autoestima.



La escuela posible, sería entonces aquella abierta al diálogo, que intervenga en el campo de la subjetividad de las personas. Es necesario, que como docentes, podamos superar el miedo y pasar a la acción, si queremos realmente reinstaurar la paz en nuestras aulas.



Las instituciones que permiten a sus miembros el máximo espacio de afirmación personal, son aquellas más pacíficas. Por ello es necesario que se implementen espacios de reflexión, agregándole una asignatura más al currículo estudiantil donde se enseñe a relacionarnos de forma más coherente y pacífica, una educación para la paz.

¿Cómo fomentar la responsabilidad en los hijos?

Mucho se habla sobre la educación en valores. Es común que la mayoría de los abuelos y los padres comparen a la nueva generación con la anterior y se pregunten porque las cosas han cambiado. La realidad esta colmada de niños y adolecentes que le cuesta asumir las responsabilidades en el hogar, en la escuela, la comunidad, mucho más para consigo mismo.

Enseñar la responsabilidad requiere de una pericia educativa, tal sentido debe inculcarse desde que los niños son muy pequeños, y va a requerir de los padres mucha paciencia y constancia, ¡pero se logra!

En primer lugar, debemos revisar que tipo de ejemplos somos, los hijos serán responsables si los padres los son. Es muy importante que los hijos sean conscientes de que cada miembro de la familia debe tener sus responsabilidades tanto personales como familiares, y para ello los padres deben ser el ejemplo a seguir. No le podemos exigir a un hijo que tenga ordenada su ropa cuando los padres no lo hacen con la suya, o no podemos pretender que viva la puntualidad cuando el niño ve como su padre sale todos los días tarde para ir al trabajo.

Educar en la responsabilidad consiste en ayudar y enseñar a los niños a asumir sus errores, a rectificar si es necesario, y sobre todo a cumplir con las obligaciones y compromisos .Es muy importante que los padres no confundan la responsabilidad con la obediencia, ya que si los niños actúan solamente por obediencia acabarán convirtiéndose en niños sumisos. Conviene que pregunten, que pidan aclaraciones, que se quejen, y de esta forma los padres tendrán la oportunidad de enseñarles el valor de hacer determinadas cosas.

Lo esencial que debe hacer el padres es enseñar a los hijos lo que esperamos de ellos, ser muy claros a la hora de exponer lo que deseamos obtener y lo que no. No debemos esperar de un niño que haga algo que aún no ha aprendido, a veces los niños no distinguen la forma correcta de hacer las cosas de la incorrecta. Para ello es muy importante mostrarle los pasos que se deben seguir para que el niño haga lo que pretendemos. Por ejemplo, si queremos que el niño se vista solo habrá que enseñarle cómo hacerlo, ¡el niño no nace sabiéndolo!

La mejor herencia que los padres pueden dejar a los hijos es dotarles de la capacidad de valerse por sí mismos, de enfrentarse a las dificultades y de conocer el valor de las cosas. Por consiguiente, los padres deben presentar el esfuerzo como algo positivo y no como una carga o una desgracia. Los hijos deben ver el esfuerzo como algo natural, como un medio para conseguir una meta.

¡Hay que fomentar la participación en las tareas del hogar!, desde que los niños son muy pequeños se les debe implicar en las tareas de casa. Se le deben dar responsabilidades muy pequeñas, como por ejemplo poner las servilletas en la mesa, recoger los juguetes, respetar los horarios, cumplir los compromisos (sí el niño ha decidido practicar un deporte debe ser consecuente con la decisión y respetar los días de entrenamiento, los horarios y las dificultades que eso conlleva).

Las tareas deben tener una dificultad moderada y progresiva, y sobre todo adecuarlas a la edad y capacidad del niño. Los padres nunca deben responsabilizarse de las tareas que los hijos deben cumplir, se les puede ayudar, orientar, asesorar, pero nunca deben asumir esas responsabilidades de forma que el niño se desentienda. Para ello hay que mantenerse firmes y no perder la paciencia.

Una vez observadas las actitudes responsables, elogiar a los niños cuando cumplen con sus obligaciones, felicitarles por sus pequeños logros, hacerles ver lo importante de llevar a cabo sus responsabilidades y, en caso de que se equivoque se les debe animar y enseñar la forma correcta de hacerlo. Los padres deben explicar el porqué de esos errores y enseñarles la forma adecuada de hacer las cosas.



Tener presente que todo aprendizaje requiere de tiempo, repetición, paciencia y oportunidades de ejércelo, lograra que como padres continuemos diariamente enseñando a nuestros hijos este valor que genera éxito en la vida adulta.

¡Papá no quiero ir al colegio! ¿Cómo abordar la fobia escolar?

Iniciar la vida escolar supone un cambio trascendental en la vida de todo ser humano, adaptarse a estar en un ambiente desconocido a nuestro hogar, desprendernos de la protección de la familia e interactuar con otros compañeros de la misma edad , y adultos desconocidos genera ansiedad y temor en la persona, por lo que es común y normal que durante la primera semana se presenten “llantos”, “quejas”, “dolores de barriga”, “de cabeza” y cualquier escusa que pueda servir para apartarnos de la experiencia de asistir a diario a este nuevo ambiente.



Si la situación se presenta durante las primeras semanas de clases, es totalmente normal, éste no es más que un periodo de adaptación que suele acabar en cuanto el niño se habitúa a las nuevas actividades y acepta, gracias al apoyo de los padres y docentes, que está comenzando una nueva etapa en la que va a descubrir cosas nuevas y divertidas. Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de niños que sufren algo más grave que un breve periodo de adaptación, convirtiendo su rechazo a acudir al colegio en una verdadera fobia.



Las fobias escolares son una forma de miedo desproporcionado a la situación que lo desencadena y están relacionadas con estímulos que no son objetivamente peligrosos. Pero, además, no pueden ser eliminadas racionalmente porque están más allá del control voluntario, tienen una duración larga, e interfieren de modo considerable en la vida cotidiana del niño. Es un síndrome que se caracteriza por un manifiesto rechazo a la asistencia a la escuela e implica un temor irracional por alguna situación particular. Los síntomas suelen ser dolor abdominal, náusea, vómito, diarrea, dolor de cabeza, palidez y debilidad. Éstos aparecen por la mañana antes de ir al colegio y, por lo general, desaparecen antes de que terminen las clases. Además, nunca aparecen los fines de semana ni días festivos. La Fobia escolar es un trastorno poco común que tiende a darse con más frecuencia entre los 3 y 4 años, o entre los 11 y 12 años, y afecta a más niños que niñas. Su aparición en los más pequeños es repentina, mientras que en mayores y adolescentes surge de forma más gradual, y es de carácter más intenso y grave.



Esta fobia al colegio suelen desarrollarla niños ansiosos o tímidos, y aquellos que son muy dependientes, con madres autoritarias o muy complacientes y padres pasivos. Estas madres frecuentemente sienten temor a que su hijo se aleje de ellas y le transmiten su ansiedad. Por ello, a medida que el niño se angustie más por ir a la escuela, más se preocupará la madre por su miedo y así se generará un círculo vicioso, donde la ansiedad de la madre afecta al hijo y viceversa, empeorando los síntomas de separación. Así, los niños que tienen más predisposición a padecer este trastorno son aquellos que no han salido de casa, es decir, que no han asistido a guarderías o jardines de infancia, y nunca se han separado de los padres.



También puede contribuir a este temor, ambientes escolares poco iluminados y carente de estímulos visuales infantiles (carteleras coloridas, personajes decorativos con colores llamativos, juguetes, bibliotecas, etc), docentes con actitud hostil y distante, cuya forma de abordar a los estudiantes sea a través del grito, insulto o descalificación, castigos físicos (pellizcos, golpes, mordiscos, reglazos, o encierro en el baño o armario) aplicados dentro de la institución, o un mal manejo de la disciplina, donde las autoridades no controlen las conductas agresivas entre estudiantes o no garanticen su seguridad dentro y a los alrededores del instituto.



Pero ¿qué se puede hacer en esta situación?, en primer lugar averigua con tu hijo la razón por la cual no quiere ir al colegio, hay que descubrir los motivos, para ello lo recomendable es que los padres hablen con él e intenten que éste les hable sobre el origen de su temor, escúchelo atentamente y sin prejuicio, así será más fácil ponerle remedio. En cualquier caso, no hay que ceder al chantaje.

El niño no puede quedarse en casa si no existe una razón justificada, por lo que hay que llevarlo a la escuela. Si se hace cumplir la regla de la asistencia diaria a la escuela, el problema de la fobia escolar mejorará en forma notable en una o dos semanas. Cuando el niño se alborota al separarse de los padres, la mejor estrategia es informarle, calmadamente, que el padre/ madre regresará y que el niño tiene que quedarse, entonces debe irse rápido. Una separación firme, rápida y con cariño es mejor tanto para los padres como para el niño.



Lo mejor es que uno de los padres lo acompaña hasta la clase, e incluso permanezca allí un breve período de tiempo. También puede ser beneficioso, en algunos casos, y de acuerdo con los profesores, modificar el horario de la escuela para que el niño pase, al principio, menos tiempo en ella, hasta que poco a poco se vaya acostumbrado y consiga integrarse con los demás compañeros. Puede ocurrir, con algunos niños, que sea necesario cambiar de maestro o, incluso, de colegio, si las causas son por el trato de la docente o el ambiente escolar. Evite mantener a un chico en un aula con una docente que no propicie la adaptación y que no genere empatía con el niño, pues a la larga puede contribuir a que este exprese durante el año un bajo rendimiento académico.



Es imprescindible establecer una rutina, se trata de conseguir que todo se convierta en un hábito y se realice casi de forma automática de modo que al niño apenas le dé tiempo para pensar en su miedo. Es muy importante que los padres se interesen por las actividades que realiza su hijo cada día en clase, preguntándoles, reforzándoles, y haciendo que se ilusionen con los acontecimientos del colegio. Además, les pueden animar a que inviten a casa a compañeros de clase, participar en actividades organizadas por el colegio, etc.



Si a pesar de estos concejos, tu hijo continúa presentando las mismas conductas antes de ir al colegio, es necesario que abordes a un especialista que pueda ayudarte a identificar el origen de la fobia y organizar un plan a favor de estimular la adaptación escolar. La ayuda especializada siempre será la mejor herramienta para la crianza eficiente de los hijos.

2 nov. 2010

¿Cómo desarrollar una comunicación efectiva con los hijos? por Lcda. Luisa Carrasquel.

Muchas veces como padres creemos que trabajando mucho, haciendo sacrificios, dándoles a los hijos todo lo que necesitan y a veces un poquito más, los chicos están al tanto de todo el esfuerzo que se hace por ellos, y por ende tendrán una buena relación con nosotros que incluya el respeto . Nuestro pensamiento “ideal” es que valoraran todos los juguetes, viajes, ropa, escuela, medicina y comida que aportamos, y que por ello nuestros hijos nos aman. Pero esta afirmación está muy alejada de la realidad, es verdad que necesitamos que nuestros padres durante la vida nos den las cosas materiales para poder crecer y ser, pero esto no es garantía de amor, ni de una relación sincera con ellos, mucho menos de agradecimiento incondicional.

La mala relación entre padres e hijos es una realidad muy común, son contados los casos de padres que conocen los sentimientos, inclinaciones, aficiones y creencias de sus hijos, y que mantienen una comunicación eficiente. Si como padres entendemos que en primer lugar, antes de dar el dinero para que el chico vaya al cine con sus amigos, nos esforzamos por desarrollar una relación personal de calidad con cada uno de ellos y por crear valores personales de responsabilidad y hábitos que fomenten una buena calidad de vida, se prevendría las adicciones (alcohol, drogas, etc), los embarazos precoces, los intentos de suicidio, los abandonos de hogares, las mentiras, los problemas de conducta y el bajo rendimiento académico. Se requiere de un esfuerzo personal de parte de cada padre y madre de familia en generar el cambio en la relación con cada uno de los hijos (pues cada uno es único y especial). Es muy fácil llevar al niño al psicólogo o cualquier especialista por problemas en la escuela o en la casa, y describir con lujo de detalle todo lo malo que pueden llegar a hacer, que sentarse con sinceridad a afirmar “creo que no estoy haciendo un buen trabajo al criar a mi hijo”.

La relación con los hijos se crea y se cultiva, el principio conductista expresado de que “toda conducta se aprende, se fortalece por las recompensas obtenidas o se extinguen por falta de las misma”, es una buena premisa para iniciar la construcción de esa relación de calidad con ellos, hay que estimular el aprendizaje de conductas favorables, y mantener abiertos los canales de comunicación, este debe ser un objetivo esencial para un padre y madre inteligente. Evita el reproche (ej. “Yo que sacrifico todos los días por ti y ve como me pagas”) y el prejuicio (ej. “no debes pensar así, las cosas son como yo te digo”), que son las principales barreras de comunicación entre padre a hijo.

Aprender a escuchar y responder con respuestas que incentiven la comunicación (ej. ¿Qué crees tú de este tema?), así evitaran que tu hijo salga del salón de un portazo. Emplea un tono positivo y utiliza un lenguaje corporal afirmativo mientras hablas, Trata a tu hijo con el mismo grado de respeto con el que esperas que te trate a ti. No le insultes nunca, no le ridiculices tampoco, evitar decir frases como "porque lo digo yo". Explica tus razones de forma tranquila. Los hijos saben que la última palabra la tendrán sus padres, pero es importante que sepan por qué les pedimos que hagan algo que no quieren hacer, o por qué les prohibimos ciertas actitudes, Escucha con atención a tu hijo cuando te habla. No hagas otra actividad mientras, y si estás haciendo algo cuando empiece, ¡para! Míralo, escucha y ofrece un comentario cuando termine.

Evita frases negativas que más bien logran todo lo contrario, (como por ejemplo: Si vuelves a decir eso te....; Me trae sin cuidado qué hace tus amigos; no vengas llorando a mí se te sale mal; no te creo; no comprendes nada o pregúntaselo a tu madre/padre).

No pierdas el genio y no grites. Si empiezas a gritar, la capacidad receptiva de tu hijo se bajará a cero. Hay momentos en los que toda persona cree que sus padres no le comprenden, que le hacen la vida imposible. Y cuando gritamos por frustración o rabia, solo conseguimos alejarles más. Si crees que vas a perder los papeles, suspende la conversación para retomarla en un momento en el que has logrado sobreponerte, No sermonear nunca a tu hijo cuando estás enfadado o triste. Si algo que hace o dice te enfada o entristece de sobremanera, dile que no estás en condiciones de seguir una conversación antes de alejarte. Es peligroso ignorarle o dejar de hablarle y seguir tan normal con otros miembros de la familia, porque solo conseguirás distanciarle cada vez más.

Da mensajes claros. Es un error decir a la misma cosa "no" un día y "sí" otro día a tu hijo, salvo que las circunstancias han cambiado. Dar mensajes claros ayuda a crear una base de confianza, fomenta el buen comportamiento y ayuda a bajar los niveles de estrés en una familia, exprésate en mensajes afirmativos. Cada vez que se presente la ocasión, recuérdales que le quieres. Cuando se ha arreglado, dile que está muy guapo. Cuando ordena su habitación sin que se lo hayas pedido, coméntaselo de tal forma que se sienta orgulloso (aunque no te lo vaya a demostrar), logra una coherencia entre lo que predicas y lo que practicas. Es importante dar ejemplo para tener credibilidad.

Por último , dedica tiempo a hacer cosas juntos, jueguen un partido de futbol, ludo, juegos de video, escuchen música juntos, salgan a hacer compras del mercado juntos y recuérdale siempre la confianza que tienes sobre sus talentos y cualidades. Recuérdale que siempre estarás allí para escucharle, y que te interesa ser su mejor amigo.

Una comunicación efectiva te será de gran ayuda ante las crisis de la adolescencia y edad adulta, así que proponte desde ahora a cultivarla día a día. Esta habilidad esta en ti, y si no creer tenerla recuerda que “toda conducta se aprende”. Disponte a aprender, que los beneficios superaran tus expectativas.



23 oct. 2010

¿Como corregir las conductas agresivas en los niños?

Me impresiona cuando escucho palabras de padres desesperados, o docentes estresadas “Este niño es imposible, es terrible, es agresivo”. Sé que en ocasiones muchos niños se comportaran de manera violenta, pero afirmar que “es un agresivo” como única cualidad, es sumamente determinante en que el pobre infante no tenga más remedio que actuar como todos le esperan: “con agresividad”. No hay niño agresivo, hay conductas agresivas presente en los niños (¡muy distinto el enfoque!) y que se pueden corregir. La agresividad en la conducta tiene un origen, y debe corregirse el origen, fortalecer las cualidades positivas en la persona para disminuir los arranques de cólera.

En primer lugar hay que observar en donde ocurre la conducta agresiva, ¿en el colegio?, ¿en la casa?, ¿en ambos lugares?, hay que tomar en consideración la edad de el niño, pues hay episodios que los adultos solemos atribuir a agresividad o falta de respeto que corresponde a una forma de solicitud de atención del menor y que como adultos propiciamos, alimentamos y fortalecemos con nuestras reacciones y actitudes. También tenemos que revisar cual es el conjunto de valores y modelos que hay presentes en la familia, que puedan estar contribuyendo. La teoría del aprendizaje social afirma que las conductas agresivas pueden aprenderse por imitación u observación de la conducta de modelos agresivos , por ello si papá y mamá solo se relacionan con el niño y entre ellos mismos de forma agresiva (incluyendo descalificación verbal o maltrato físico) , no espere que su hijo tenga una conducta ejemplar , recuerde “los principales modelos que los niños reciben de comportamiento en la vida radica en los padres”, al igual si en nuestra familia los sistemas de valores se incluyen creencias como : “al que te pegue, tu le pegas”, usted como parte de la familia le estará fomentando al niño para que pegue y le peguen a costo de lo que pase. Hay una verdad que como padres debemos conocer y es: “los padres programan a sus hijos para el éxito o para el fracaso”, por ende debe usted reflexionar el modo como se dirige a sus hijos para evitar la presencia de una baja autoestima que también favorece la aparición de las conductas agresivas, enfocándose solo en los aspectos negativos que él tiene.

Eduque a su hijo en inteligencia emocional, usted esta cultivando una personalidad que debe enfrentarse al futuro, donde la convivencia armónica, las relaciones interpersonales y el carisma son las claves para lograr muchas oportunidades de éxito. Como padre compórtese de forma amable y educada con todos(sea un excelente modelo de conducta), bese y abrace a su hijo a diario, amelo y demuéstreselo, recuérdele cuáles son sus grandes cualidades, hágale ver cuáles son las consecuencias negativas de ese tipo de comportamiento (propicie a que razone), estimule el sentido de empatía con los demás, castigue de forma constructiva y razonable (evitando utilizar las palizas como único recurso) y sea constante en recordar cuales son las normas del hogar y las conductas que espera que como hijo se cumplan. Deje de forma clara y explícita que no se aceptaran en casa las conductas agresivas y recuerde aplicar la corrección inmediatamente si ocurre nuevamente.

Para educar la clave está en la repetición constante, así que haga de esta su mejor herramienta, si a pesar de estos consejos, persiste las conductas agresiva le irá bien asesorarse con un especialista que pueda ayudarle de forma más eficiente.

¿Como controlar las conductas negativas dentro del aula de clases? Por Lcda. Luisa Carrasquel

Transitar por los pasillos de cualquier institución educativa es un reto auditivo, cada salón con sus respectivos estudiantes se integran a la gran orquesta de sonidos que desprenden las aulas en las que las docentes se ausentan por episodios debido a cualquier necesidad, espacio que es aprovechado por todos los niños para reír, correr, discutir, y jugar en ausencia del control del maestro, situación que es común y corriente.

El problema se presenta cuando, aun estando la docente dentro del aula, el sonido es similar al descrito anteriormente, las golpizas, tareas inconclusas, juegos y discusiones alteran el eficiente ejercicio del aprendizaje, en el que el caos impide que los contenidos se entiendan y se afiancen. Es allí donde, como excusas de algunos se escucha: “esta es la peor sección del grado”, “los muchachos ya no hacen casos como antes”,” los valores se han perdido” y “la docente no tiene dominio de grupo”. Expresiones que aunque a ciertas situaciones aplican, no justifican el caos presente durante la hora de clases.

Y es que suele sonar rudo pero es una realidad, que es el docente (o profesor) el gerente del aula en su hora de clases, y aunque los estudiantes tengan la edad que tengan, recae sobre el gerente de la educación lograr la armonía, la paz y el eficiente ejercicio del aprendizaje dentro del espacio escolar.

Las conductas desordenadas en la mayoría de las oportunidades obedece a un pobre dominio emocional del docente, quien no se siente emocional y mentalmente preparado para enfrentar un grupo, aunado a una baja autoestima, donde prevalecen creencias negativas subconscientes como: “nadie me entiende”, “lo que yo digo no importa a nadie”, o “de nada vale lo que diga, nadie me toma en cuenta”. Y este es uno de los grandes secretos de los mejores maestros de la humanidad, quienes siempre en sus obras recalcan que la preparación , aunado a una convicción profunda de lo que sabemos y creemos sumado a la creatividad y la fortaleza del verbo aplaca cualquier huracán escolar. Hay numerosos estudios llevados a cabos por Universidades Norteamericanas que sustentan lo que en aprendizaje se refiere a El efecto Pigmalión, que tiene como premisa “Las expectativas de los padres con sus hijos, de los profesores con los alumnos y los mandos con sus subordinados tienden a cumplirse”. Ello debido a que, cuando se espera más de una persona se produce un clima emocional mayor con esa persona, se le ofrece más oportunidad de formación y se le mantiene mas informada, se le exige más, se le dan más oportunidades para hacer preguntas y consultas. En efecto, créalo o no, tenemos los colaboradores que esculpimos con nuestra influencia y confianza. Por ende, si tu expectativa hacia el grupo es positiva, si tu confianza personal es alta, y si tu preparación es cónsona con lo que deseas enseñar, crearas un clima emocional favorable para la atención, la concentración y el aprendizaje de tus estudiantes.

Ya basta de quejarse con los representantes de las conductas negativas, (a menos que se deban a trastornos emocionales graves) y pongamos manos a la obra en solucionar las vicisitudes de nuestro grupo. Expón las normas de conducta que esperas en el aula, y déjalo clarísimo desde el primer día, realiza una actividad con tu grupo relacionado a construir los cánones de conductas positivas aceptadas , y publícalas en un periódico mural o cartelera que deberá permanecer dentro del espacio escolar a la vista de todos, acuerda con tu mismo grupo de estudiantes cuales serán los castigos aprobados por ellos mismos si se violan las normas (claro está , cuyo castigo no violen sus derechos, ni las leyes educativas y escolares), y aplíquelas inmediatamente ocurra la conducta negativa.

Y el mejor corrector de cualquier conducta, el cual nunca falla: ¡sorprende a tu estudiante haciendo cosas buenas!, resalta los aspectos positivos de su personalidad, motiva, levántales la autoestima, premia con aplausos, abrazos, caritas felices, o regalos los avances positivos que tengan durante la semana, elógialos delante de sus padres y compañeros. Usa tu voz para levantar el espíritu de tu aula con declaraciones desde lo profundo de tu corazón como: Todos podemos lograr lo que nos proponemos, todos aquí somos los mejores, todos aquí nos portamos bien siempre. Construye un eslogan particular que pueden corear a diario cuando los ánimos decaigan y comprométete a dar lo mejor de ti como maestro y veras que no sabrás lo que es el fracaso.

Asume a los estudiantes problemáticos (aunque personalmente yo creo que ellos no existen) como retos para mejorar y plantéate objetivos concretos personales para llevarlos a la conducta que tus esperas.

Diseña tus clases de forma creativa, innova e inventa, crea nuevas formas de experimentar con los sentidos la información que ofrecerás, válete de la música, dramatizaciones, experimentos y laboratorios para lograr el aprendizaje, y abandona la rutina, las pizarras atestadas de palabras sin imágenes, la quejadera y la negatividad, y recuerda que la forma como deseas que sea tu aula depende de ti, y está dentro de ti ser (o llegar a ser) un gerente del grupo. Un verdadero maestro de maestros. Gracias por leerme. Comentarios y opiniones se aceptan por mi correo electrónico.

8 oct. 2010

Orientación Educativa:Método para organizar el aula con niños con Dificultad de Aprendizaje. por Lcda. Luisa Carrasquel R

¡Ya inicio el nuevo año escolar ¡ y con él la llegada de nuestros estudiantes a las aulas de clases . Para un docente que se encuentra en el aula con algunos estudiantes con diagnósticos neurológicos o psicológicos, puede parecer abrumador y hasta predisponente empezar su planificación. El docente debe conocer que según la Ley Orgánica de Educación (15 de Agosto del 2009), en el artículo 14, se expone de forma explícita: “la didáctica está centrada en los procesos que tiene como eje la investigación, la creatividad y la innovación, lo cual permite adecuar las estrategias, los recursos y la organización del aula, a partir de la diversidad de intereses y necesidades de los y las estudiantes”;y tal como lo expresa la Resolución 2005 del MPPE, debe integrarse a este grupo de alumnos a las aulas ordinales y realizar las respectivas adaptaciones curriculares que necesite, tanto en instituciones públicas como privadas sin excepción. Debe quedar claro para la institución oficial que no cuente con un equipo multidisciplinario , que existen a nivel publico la red de aulas integradas, CDI, UPE y una coordinación en el CMEB, que deberá ofrecerle toda la asesoría necesaria para la armoniosa integración de este grupo de estudiantes.

Si su caso es una Institución Privada, se debe establecer contacto con el especialista particular del estudiante para que ofrezca tal asesoría. Sé que muchas veces en consulta, algunos padres me han manifestado que hay instituciones de este tipo que no aceptan informes de evaluación de profesionales independientes privados y que exigen que debe ser de un ente público. Hasta ahora no existe una disposición legal que apoye tan declaración, ya que al final la potestad de quien debe atender a sus hijos, recae sobre las elecciones de los padres, no de la institución, y aunque el Estado cumple con ofrecer los servicios de atención para estos estudiantes, los mismos están orientados a beneficiar a la población de escasos recursos que estudien en colegios oficiales y comunidades circundantes.

Debe dejarse claro que solo puede estar escolarizado estudiantes que presenten un informe que sugiera la integración al centro escolar, y los padres deben garantizar que durante el año escolar este estudiante recibirá la atención que requiere para superar sus dificultades. Se debe comprometer al representante a cumplir con los tratamientos sugeridos y a las observaciones que la docente durante el año este ofreciendo en un acta dentro de la institución.

Las normas de disciplinas son esenciales exponerlas a partir del primer día, para dejar claro cuáles son las conductas aceptadas o no aceptadas dentro del aula. Estas deben estar en un área visible para todos los alumnos y expresadas en declaraciones afirmativas (ejemplo: salir en fila ordenada hacia la cantina escolar), evitando el uso de la palabra NO, y deberá repetirse varias veces, hasta que el estudiante logre asimilarlas.

La docente debe tener un buen control emocional (¡mucha inteligencia emocional!), para evitar tomarse la conducta del estudiante “a modo personal”, es necesaria que seas accesible, pero en ocasiones deberás ser firme sin extralimitarte, y evitar sobreproteger o excusar al estudiante ante ciertas conductas. Al igual que la disciplina deberá administrarse considerando el diagnostico del escolar (pues si ya usted sabe que es hiperactivo es injusto que le castigue porque se levante frecuentemente, o se le quiten puntos en evaluaciones de castellano a un disléxico).

Como consideración final, debo sugerir que en casos extremos acepte en aula máximo 2 niños con Hiperactividad y 4 estudiantes con Trastorno de Aprendizaje, mucho menos si su población estudiantil sobrepasa los 20 alumnos por aula y usted no cuenta con un asistente que le ayude. Sugiera que el grupo se reparta entre las demás secciones del grado y de forma equitativa.

22 sept. 2010

¿Cómo escoger una buena escuela para mi hijo con Dificultad del Aprendizaje?...Lcda. Luisa Carrasquel R.

Solicitar un cupo en una nueva escuela, cuando en la anterior “nos han sugerido un cambio de ambiente” por bajas calificaciones y mala conducta, supone todo un desafío y stress para la familia con un hijo con Problemas de Aprendizaje y Conducta. Sé por experiencia propia que muchos ambientes escolares no favorecen el aprendizaje de estos estudiantes, o cuentan con muy poca preparación para poder sobrellevar su presencia en las aulas de clases. Profesores sobrecargados, directivos exigentes e inflexibles y proyectos extra cátedra, resta tiempo y energía para que el centro pueda orientar sus acciones hacia la integración de los estudiantes de forma más armónica y objetiva.

Como padres, solo queda asimilar la función de “celestinos” de nuestros hijos, para el tan anhelado “título de bachiller mínimo” que tantos necesitan. Pero ¿Qué podemos hacer para lograr una buena educación?

En primer lugar debo aclararte que la mejor educación en valores surge desde casa, es a ti que te interesa que tu hijo sea respetuoso, responsable, y cumpla con todas sus actividades, así que te toca iniciar desde casa la labor de enseñar a cada momento del día. Créate una agenda personal donde escribas cuales son las debilidades personales que tiene tu hijo que mejorar y empieza por lo más sencillo. –Debe ser más educado, por ej.-, inicia por enseñarle que cada visita que llegue a casa debe sonreír y decirle buenos días., o cada vez que le des agua, recuérdale que diga “gracias mama”, un niño educado y respetuoso favorece la aceptación de la docente, y por ende estará más dispuesta en apoyarlo.

Desecha de antemano los colegios “grandes y famosos de la ciudad”, tu hijo no tiene por qué estar dentro del estándar social, debe aprender para la vida, estos colegios tienen menos posibilidades de brindarte el apoyo que necesitas, y por lo general no cuentan con un buen departamento de orientación que pueda ayudarte, o no se dan abasto con tantos casos, así que prefiere colegios pequeños, eso sí, bien preparados y cómodos. Entrevístate con la directora, exponle tu caso, llévale el informe psicopedagógico, psicológico, o el que tengas a mano, observa sus reacciones (si sus gestos son comprensivos, ¡llegaste a buen puerto!), antes de pagar la inscripción solicita conocer la maestra del curso, ofrécele la misma información, observa si te presta atención, si le interesa ayudarte, consulta con otros niños egresados del grado sobre la personalidad de la maestra, eso sí ¡pregúntale a los niños, no a los papás!, ellos por lo general siempre son honestos y luego toma decisión.

Comprométete a ser constante con las visitas al colegio, pide copia del Proyecto Pedagógico de Aula, del programa que darán todo el año y ten a mano toda la información que requieras para los estudios, pídele el numero personal a los profesores, llámalos, ¡eso sí en horarios de oficina!, elabora un horario semanal visible en casa de las labores, exámenes y maquetas que deben entregar y actualízalo todos los domingos. No espera que te citen, visita el colegio, mínimo 2 veces al mes. Se educado, paciente y empático con el personal. Por último elabora una carta de agradecimiento mensual a la docente que más te apoye, recordándole lo valiosa que es su colaboración, así son muchas las barreras que se rompen. Recuerda que tener hiperactividad o dificultad de aprendizaje no es sinónimo de mala educación o falta de respeto. Así que ten claro que muchas veces lo que causa que en el colegio de tu hijo no le presten ayuda es el descuido de algunos padres y la falta de educación con la que se dirigen al personal. ¡Que no sea tu caso! Animo y sigue en la búsqueda.

9 sept. 2010

¡Mi hijo no aprende a leer! ¿Sera esto un principio de Dislexia?

A pesar de que el proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura en la escuela formal venezolana se espera que inicie durante el 1er grado, la importancia de la educación inicial es elemental para preparar al niño o niña de seis años para lograr las destrezas previas al aprendizaje de esta. Aunque según investigaciones en psicología evolutiva, a partir de los 4 hasta los 8 años, es el periodo donde este proceso puede enseñarse y consolidarse, hay que estar atentos si durante ese tiempo (los primeros tres años escolares), aparecen signos de una posible dislexia.

En la población estudiantil venezolana se promedia entre un 10 a 15% de personas con dislexia, presentes en una proporción de 5 varones por cada hembra que la presenta, constituyéndose un problema de aprendizaje muy común.

La dislexia del desarrollo puede definirse como una discapacidad específica y persistente para adquirir de forma eficaz las habilidades lectoras que le permitan al niño/a alcanza con normalidad aquellos aprendizajes mediatizados por el soporte escrito. Esta discapacidad se mantiene a lo largo de toda la vida escolar, en mayor o menor grado, y se encuentra relacionado con una alteración del neurodesarrollo y un coeficiente intelectual normal.

Una de las acciones, que como padres preocupados pueden identificar seria conocer si en la familia hay personas con dislexia (papá, hermanos, tíos), abandono de la escuela, o dificultades en la comprensión lectora. De los 3 a los 5 años, el niño disléxico puede tener un desarrollo lento del habla y dificultades de pronunciación, aunque no siempre tiene que haber dificultades relacionadas con el lenguaje oral, pueden aparecer problemas para aprender rutinas y memorizar números, letras, los días de la semana, canciones o los colores; dificultades con la manipulación de sus prendas de vestir (abotonar o subir cierres), etc.

Entre los 6 y los 8 años, la mayor complicación que presentan es en la asociación letra-sonido. Otras dificultades que aparecen más raramente en la literatura son dificultades en operaciones de lógica espacial (confunde derecha e izquierda) y en la memoria secuencial, copia de letras invertidas (b por d, p por q, etc), y dictados donde se observan uniones de palabras (por ejemplo: elarbol, al guien) En algunos casos, comienzan a evidenciarse déficits en otras áreas académicas, como por ejemplo las matemáticas. En la mayoría de los casos esta discalculia se debe a dificultades de comprensión en los enunciados de los problemas por no darse la comprensión lectora.

El aprendizaje de la lectura y la escritura es tan elemental para el desarrollo de la vida diaria, que ante una dificultad de esta índole es necesario solicitar atención psicopedagógica para que este proceso se consolide de forma óptima, ante la presencia de un hijo que le cueste la lectura y la escritura, pues tal discapacidad no se soluciona si no recibe la atención especializada y puede representar un obstáculo en la vida escolar de la persona que la posee. Existes muchas técnicas para enseñar el aprendizaje de la lectura, que sería conveniente solicitar el apoyo de un psicopedagogo para lograr superarlas.

21 ago. 2010

¿Son los Problemas Familiares la Causa del Déficit de Atención con Hiperactividad? por Lcda. Luisa Carrasquel

Muchas veces tendemos a pensar que conductas hiperactivas e impulsivas en nuestros hijos se originan por los problemas que existes en el núcleo familiar. Aunque es de esperarse que durante los primeros años de vida, nuestros hijos sean explorativos, juguetones y logren cansarnos desmedidamente, estas conductas no son suficiente para llamarlo “hiperactivo”.

Cuando hablo del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad me refiero a una patología de base biológica, que se expresa a través de manifestaciones en la conducta. No se deben confundir los síntomas ocasionados por acontecimientos como un cambio de colegio, una mudanza a otra localidad, un divorcio o problemas laborales con los del TDAH.

El TDAH suele darse en algunas familias, un historial médico familiar exhaustivo puede ofrecer pistas sobre su existencia. Los estudios familiares realizados con muestras clínicas han encontrado entre los padres de niños con TDAH un riesgo entre 2 y 8 veces superior al de la población normal. Recíprocamente, el riesgo calculado para un niño de sufrir el trastorno si uno de los padres lo padece es del 57%. Así, parece que gran parte del rasgo hiperactividad-impulsividad (70-90%) se debe a factores genéticos. Los estudios de genética molecular han relacionado el trastorno fundamentalmente con tres genes: uno de ellos en el cromosoma 5 y dos en el cromosoma 11.

Actualmente se ha descubierto que un desbalance en la producción cerebral de dos neurotransmisores (la dopamina y la noradrenalina) aunado a una menor actividad metabólica del lóbulo frontal de la corteza cerebral (responsable de controlar los impulsos y la atención) están presentes en la constitución cerebral de los chicos con el déficit.

Aunque muchos han sido los factores ambientales (tanto biológicos como psicosociales) relacionados con el trastorno, hasta la fecha ninguno (ni ninguna combinación de ellos) se ha demostrado como causa necesaria y/o suficiente para su manifestación.

En conclusión, debes reconsiderar tu creencia si tu hijo lo presenta, y solicitar la evaluación del especialista adecuado, haciendo una visita en primer lugar al pediatra o neurólogo, quien está en la capacidad de diagnosticarlo. La creencia generalizada entre los profesionales y padres de que los niños “superan” el TDAH al alcanzar la edad adulta es errónea. Un diagnóstico adecuado y un tratamiento eficaz durante la infancia resultan de vital importancia, ya que pueden contribuir a aumentar la autoestima, a mejorar el rendimiento académico y las habilidades sociales, a solucionar problemas de comportamiento y a paliar los efectos a largo plazo del TDAH en la edad adulta .La atención psicopedagógica es esencial en las diferentes etapas de la vida escolar. Las dudas o comentarios que tengas respecto a este articulo, puedes escribirme a mi correo, y te responderé gustosamente.

12 ago. 2010

Videos Explicativos del niño con TDAH

Salta, brinca y habla sin parar. ¿Cómo vivir con un hijo hiperactivo? Por Lcda. Luisa Anabel Carrasquel.

Ser padres es una tarea que supone mucha felicidad, responsabilidad y cambios en la vida. Traer un bebe al mundo exige de toda la atención y paciencia que la familia puede prodigar, pero tener un hijo con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) representa todo un desafío.


El TDAH, como es conocido este déficit, tiene una incidencia cada vez mayor en nuestra sociedad, según la ANHIDA, Asociación de Niños con Hiperactividad Española, 1 de cada 8 niños alrededor del mundo nace con esta condición, por lo que requiere de mucha atención, y debe estarse claro que las conductas presentes estén más allá de solo “un niño malcriado y consentido”.

Estas son las conductas de un niño con TDAH:

• Es inquieto, excitable, impulsivo, no para de moverse. Tiene cambios de humor rápido y frecuente.

• Grita a menudo, se pone nervioso con facilidad, molesta a los otros niños.

• Se distrae con facilidad. Tiene dificultades para acabar lo que ha empezado y le cuesta centrar su atención.

• Deben satisfacerse sus demandas de inmediato, o abandona fácilmente.

• A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos), extravía objetos necesarios para tareas o actividades por ejemplo juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas.

• Se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes, es descuidado en las actividades diarias, mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento, abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado, corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo.

Estos “motorcitos incansables”, deben ser evaluados los mas antes posible por un Neuropediatra, que descarte que tales conductas no se deban al TDAH. La mayoría de estos chicos y chicas deberán recibir atención psicopedagógica individualizada, para aumentar su capacidad de atención y tener óptimos resultados en la educación, pues suelen presentar problemas de aprendizaje asociado, por lo que en la mayoría de los casos se le dificultara la interacción con el aprendizaje y el ambiente escolar. Una familia precavida y responsable solicitara una evaluación lo más pronto posible para orientar de forma adecuada el tránsito de su hijo por la vida escolar. En la próxima entrega te seguiré explicando las causas de porque se presenta el TDAH y que puedes hacer para ayudar a tus hijos y a ti misma ante esta situación. Puedes escribirme a mi correo y te responderé muy gustosamente.

27 jun. 2010

Proyecto TICO. Tablero interactivo de comunicacion para personas con TGD .

TICO (Tableros Interactivos de COmunicación) es una aplicación informática para generar y utilizar tableros de comunicación de forma interactiva.


El programa se compone de dos aplicaciones independientes y diferenciadas pero complementarias entre sí: Editor e Intérprete.

Con el Editor se pueden crear los tableros que contendrán todos los elementos visuales, auditivos o de control de entorno.

El Intérprete permite usar los tableros de comunicación previamente creados con el Editor para superar las limitaciones comunicativas. Esta aplicación está dotada de una función de barrido que hace un recorrido secuencial por los elementos del tablero, con lo que se facilita el acceso a las personas que tienen trastornos graves en la motricidad. Además, los elementos del tablero se pueden agrupar para construir frases.
 
 
La aplicación Tico se enmarca dentro del proyecto de colaboración existente entre el Departamento de Informática e Ingeniería de Sistemas del Centro Politécnico Superior de la Universidad de Zaragoza y el Colegio Público de Educación Especial Alborada. Este proyecto tiene como principal objetivo desarrollar herramientas software y hardware de apoyo a personas con limitaciones físicas o psíquicas.


En el marco del acuerdo de colaboración entre dos instituciones educativas de carácter público, la generalización de las ayudas técnicas desarrolladas al mayor número posible de usuarios es un elemento central del mismo. Por esto las distintas aplicaciones y ayudas técnicas que se desarrollan conjuntamente nacen bajo la premisa del software libre y código abierto, estando a disposición de cualquier usuario particular o institucional.

En la actualidad, cuenta con el respaldo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte de la Diputación General de Aragón.

La última versión, Tico e1.0 se distribuye bajo Licencia GNU GPL versión 3.

12 jun. 2010

¿Como ayudar al niño que no le gusta leer?

El niño al que no le gusta leer se encuentra en un "callejón sin salida": Ha llegado a esta situación probablemente porque ha tenido problemas en la adquisición de la lectura y la única manera de que llegue a leer mejor y/o llegue a disfrutar con la lectura es leyendo. Pero no le gusta…


Para ayudar al niño a adquirir afición por la lectura hay que intentar dos cosas:
1-Que el niño lea, aunque sólo sea un poco, todos los días.
2-Que disfrute, o al menos no aumente su "fobia", con ese rato de lectura.

Para ello se proponen las siguientes orientaciones:

-Hay que dar un giro a lo que veníamos haciendo hasta ahora. Es probable que el niño haya asociado la lectura con emociones desagradables (se cansa, le corrigen continuamente, se siente incompetente, etc.). Se trata ahora de lo contrario: asociar la lectura con emociones agradables: no es una obligación, se le reconoce cada pequeño avance, no se le corrige, lo importante es que entienda lo que lee, etc.

-El material de lectura que ofrezcamos al niño debe ser divertido y/o entretenido: Ir con él a la librería o a la biblioteca a que elija él mismo los libros nos asegurará que sea un material adecuado para él. No importa que elija comics, ni que se dedique casi todo el tiempo a mirar los dibujos, porque cuando le interese regresará al texto escrito.

-Este material debe ser de nivel parecido o inferior al nivel de lectura del niño para que la lectura no le resulte demasiado dificultosa. En el primer nivel lo mejor serían libros de letra cursiva, poco texto y con abundantes ilustraciones.

-Permitirle leer en la cama antes de dormir. Ahí podemos dejarle leer lo que quiera, leerle nosotros, hacer una lectura conjunta, etc. Esta es una buena ocasión para que disfrute con la lectura, utilizando el material que prefiera.
-No hacer caso a sus comentarios negativos sobre la lectura ni tampoco entrar en discusión sobre ese tema.

Procurar no corregir sus errores. Es preferible centrarse en las palabras o frases leídas correctamente, haciéndole ver cómo sabe leer o cómo va progresando. En ese sentido estar atento a cualquier mínima mejora para animarle.
-Si se trata de hacerle corregir algún aspecto podemos hablar de nuestra experiencia (cómo nos pasaba algo parecido y qué hicimos para mejorarlo).

-Evitar hacer comentarios negativos en casa o a familiares y amigos sobre sus dificultades cuando él esté presente. Al contrario, elogiar en esas situaciones sus avances, aunque sean mínimos.

-Dedicar todos los días, a la misma hora, un ratito a actividades de lectura. Esas actividades dependerán del nivel del niño (desde asociar palabras con imágenes colocando etiquetas a objetos de la casa, hacer puzzles de letras e imágenes o leer un pequeño cuento).
-Lo más importante de ese tiempo diario es que resulte agradable. Para ello, hay que:
-Respetar el nivel de lectura del niño sin proponerle actividades más difíciles de las que sea capaz de realizar.
-Realizar varias actividades, para que no se canse con la repetición.
-Acabar nosotros cada actividad antes de que el niño se canse y quiera acabar él.

10 ACTIVIDADES PARA DESARROLLAR LA MADUREZ LECTORA.

La preparación para la lectura comienza antes de que el niño sea capaz de reconocer las letras. De hecho para abordar la lectura y no presentar dificultades en su aprendizaje se recomienda que el niño adquiera la denominada "conciencia fonológica", es decir, que reconozca los sonidos que forman las palabras que utilizamos para comunicarnos y que sea capaz de cambiarlos para formar nuevas palabras.


Por eso, para experimentar la “conciencia fonológica”, los niños deben comenzar a jugar con los sonidos del lenguaje. Motívelos a que jueguen y experimenten con los sonidos, creando palabras sin sentido, repitiendo palabras que riman, cantando canciones y recitando. Cada una de estas actividades les ayudará a experimentar con el sonido:


1- Juegue al juego del “Veo-Veo”, pidiéndole al niño que encuentre un objeto que comience con una letra específica. “Veo-Veo una cosita que empieza con la letra B”

2- Elija una letra del alfabeto, comenzando con una letra que aparezca en el nombre del niño. Durante todo el día, busquen objetos que comiencen con esa letra.

3- Invente rimas para el nombre de su hijo(a); “Sara, bonita eres de cara”

4- Haga el sonido de una letra. Pídale al niño que intente encontrar esa letra en un libro o periódico. Lea en voz alta la palabra que tiene esa letra.

5- Describa las cosas que ve al aire libre, usando palabras que comiencen con el mismo sonido: “casa cuadrada”, “perro pequeño”, “bote bonito.”

6- Invente su propia rima sobre algo en su hogar. “Al patito chiquitito le picó un mosquito”

7- Escoja una canción o una rima que usted y el niño se sepan. Cántenla en voz alta, aplaudiendo al ritmo de las palabras.
8- Lea con su hijo una historia que rime o canten juntos una canción. Deje que el niño vaya completando las palabras que riman.

9- Invente rimas de dos palabras acerca de artículos que encuentre en su casa, como por ejemplo “silla pilla” y “taco flaco.” Mejor si las rimas son cómicas.

10- Recite una rima infantil o poema, línea por línea. Pídale al niño que repita cada una de las frases u oraciones después de que usted las vaya diciendo. A continuación le presento algunos poemas que pueden ayudarle:


Cuando la rana se puso a cantar,




vino la mosca y la hizo callar.



La mosca a la rana,



la rana que estaba cantando



sentada debajo del agua,



gua, gua, gua.



Cuando la mosca se puso a cantar,



vino la araña y la hizo callar.



La araña a la mosca,



la mosca a la rana,



la rana que estaba cantando



sentada debajo del agua,



gua, gua, gua.



Cuando la araña se puso a cantar,



vino el ratón y la hizo callar.



El ratón a la araña,



la araña a la mosca,



la mosca a la rana,



la rana que estaba cantando



sentada debajo del agua,



gua, gua, gua.



Cuando el ratón se puso a cantar,



vino el gato y le hizo callar.



El gato al ratón,



el ratón a la araña,



la araña a la mosca,



la mosca a la rana,



la rana que estaba cantando



sentada debajo del agua,



gua, gua, gua.



Cuando el gato se puso a cantar,



vino el perro y le hizo callar.



El perro al gato,



el gato al ratón,



el ratón a la araña,



la araña a la mosca,



la mosca a la rana,



la rana que estaba cantando



sentada debajo del agua,



gua, gua, gua.



Cuando el perro se puso a cantar,



vinieron los niños y le hicieron callar.



Los niños al perro,



el perro al gato,



el gato al ratón,



el ratón a la araña,



la araña a la mosca,



la mosca a la rana,



la rana que estaba cantando



sentada debajo del agua,



gua, gua, gua.



Cuando los niños se pusieron a cantar



ni la maestra les hizo callar.