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2 dic. 2012

¡¡Ultimo Taller del año 2012!!! Participa.


31 jul. 2012

¿Cómo disciplinar a los hijos sin llegar al extremo de pegarles? Parte I.

Está demostrado de pegarle a los hijos para que se comporten de la forma que esperamos solo genera un efecto a corto plazo, daño emocional, baja autoestima, resentimiento y el aprendizaje de que delante de los padres debemos comportarnos de una forma y cuando ellos no estén totalmente distinto. Los padres piensan que la disciplina equivale al castigo. Disciplina significa realmente formar o enseñar, y combina técnicas positivas y negativas. Decimos que disciplinamos a los niños cuando les enseñamos a comportarse. Para que pongan algo en práctica debemos previamente darles instrucciones. Nos convertimos en modelo de comportamiento para ellos. Les señalamos aquello que están haciendo correctamente. Les indicamos lo que hacen bien y lo que no hacen bien. Disciplina es ignorar cuando un niño intenta interrumpir una conversación y también prestarle atención después de que haya esperado su turno con paciencia. Los «sí» son muchas veces más importantes que los «no» porque con el sí el niño sabrá cuándo se está comportando tal como los padres desean. Tenemos mucho que enseñar a un niño, como valores, creencias y conductas y esto lleva tiempo. Además, el niño no estará siempre dispuesto a aprender la lección. Los padres deben aprender a relajarse para afrontar los hechos con más calma y eficacia. Debemos examinar metas y necesidades del niño para saber lo que se puede esperar. Se debe hacer lo posible por ser constante y consecuente, diciendo lo que se piensa y pensando lo que se dice, y mantenerse firme en ello. Las técnicas básicas para educar se deben comprender a fondo antes de empezar a aplicarlas para llegar a ser padres seguros y eficaces, para que el niño tenga la buena conducta que el padre desea.

Los padres se afanan en educar y cuidar de sus hijos que es probable que piensen que la buena conducta está garantizada. Cuando todo va mal es fácil sacar a relucir otras malas conductas. Les criticamos y acabamos sintiéndonos mal. La crítica constante combinada con pocos elogios da otros resultados. El niño requiere la atención del padre y la conseguirá como sea. Si el modo de enfocarlo es negativo, entonces el niño usará medios negativos para llegar a sus padres. Si éstos se concentran en los hechos positivos. se conseguirá una mejor conducta como respuesta porque de este modo el niño obtendrá más atención. Si no se está acostumbrado a elogiar al niño, puede resultar difícil al principio. Pero cuanto más se aplique más natural y fácil será. En seguida se comprobará que los elogios son una influencia tan poderosa que sólo con unos pocos se puede lograr una nueva conducta y con un poco menos se mantendrá el cambio.

A veces los padres temen que los niños se acostumbren a depender de los elogios. Es posible que los elogios indiscriminados provoquen problemas con un niño inseguro o que siempre haya sido el centro de atención. Pero se sabe por experiencia que son más los niños que no reciben bastantes elogios que los que reciben demasiados, y se sabe que los elogios pueden hacer milagros. Si se usan estas directrices al aplicarlos, se comprobará muy pronto que el elogio es una técnica de disciplina netamente eficaz. Cuando los padres me consultan porque están teniendo problemas en la relación con su hijo muchas veces están tan exasperados que no tienen nada positivo que decir del niño. Describen su personalidad con términos tales como rebelde, vago y egoísta.

Este es un círculo vicioso que no conduce a ningún sitio. Puede cambiarse su conducta y ahí debe estar el objetivo. La personalidad es más resistente a los cambios. Si se centran los esfuerzos en la conducta, es mucho más probable que se pueda llegar a la meta propuesta. No se debe decir, «Eres una niña buena!» que conlleva el mensaje de que el objetivo es ser bueno siempre, lo cual es una expectativa imposible de cumplir. En lugar de esto se debe decir <>. Por muchas veces que se diga «niño bueno» o «niña buena» el niño no se formará un concepto positivo de sí mismo, a no ser que tenga respuestas específicas a las propias conductas correctas, ya que la imagen de sí mismo está hecha de sus logros.

El modo más eficaz de formar una buena conducta es moldearla con elogios. Moldear con elogios es una herramienta educativa que debe usarse repetidamente para mostrar la aprobación de los comportamientos nuevamente establecidos del niño. El propósito de elogiar es aumentar conductas deseables, de modo que es necesario hacer hincapié en qué conducta concreta se persigue. Cuanto más concreto sea el elogio, mejor comprenderá el niño qué es lo que hace bien y será más probable que lo repita. Una mañana, por ejemplo, uno se da cuenta de que la niña se ha hecho la cama. En ese momento se está peinando. Si sólo se le dice, «Queda muy bien», no sabrá si los padres se refieren a la cama o a su pelo. Es mejor decir: «Me gusta mucho cómo has hecho la cama esta mañana. Gracias».

Cuando los padres tienen dificultades para manifestar algo positivo de su hijo, se les pide que mantengan un registro de buenas conductas, donde apuntarán todo lo que el niño hace correctamente. Algunos padres exclaman: «Las páginas estarán en blanco!», pero, normalmente, se asombran de ver cuántas conductas positivas pueden anotar y cuánto les ayuda para aprender a elogiar al niño. Al utilizar esta técnica, se deben compartir las notas con el niño al final del día. Es una buena manera de hablar de los acontecimientos del día y hará bien tanto a los padres como al niño.

Se debe empezar a elogiar cada pequeño paso dado hacia la conducta deseada, procurando atrapar al niño en un buen comportamiento. Supongamos que le ha dicho al niño que tiene que recoger sus juguetes cuando haya terminado de jugar con ellos, aunque nunca lo haya hecho antes. Elogie cada progreso, por pequeño que sea. Al principio se le elogiará por recoger un juguete aunque los demás sigan en el suelo. Se podría decir: «Está muy bien que recojas tu camión y lo pongas en la caja de juguetes. Te voy a ayudar a que recojas los demás». La próxima vez, se le puede elogiar por recoger dos juguetes, etc.

O supongamos que el niño está acostumbrado a que se le atienda enseguida y no deja terminar una conversación telefónica sin interrumpir. La primera vez que espere treinta segundos, es bueno hacer una pausa en la conversación y darle las gracias por no interrumpir. Hay que responder al niño antes de seguir hablando. A la siguiente oportunidad, se debería esperar un poco más antes de hacer la pausa para darle las gracias a fin de que su espera sea «moldeada». Es mejor empezar con objetivos modestos a fin de alcanzar la meta propuesta. Cuando el nuevo comportamiento esté bien establecido, se necesitarán menos elogios para mantenerlo. No es necesario continuar elogiando al niño constantemente. Es mejor elogiarle de vez en cuando, quizás cada quinta o décima vez que actúe apropiadamente. Esto será suficiente para ir reforzando la nueva conducta y pronto se hará natural para ambos. No obstante, no suprima nunca los elogios de forma radical.

16 jul. 2012

¡Evite hijos conflictivos! La importancia del hogar en la educación de la inteligencia emocional.


Los niños con capacidades en el campo de la Inteligencia Emocional son más felices, más confiados y tienen más éxito en la escuela, además de ser la base para que nuestros hijos se vuelvan adultos responsables, atentos y productivos. Las capacidades emocionales se pueden y se deben enseñar.

Esto es imprescindible para que los niños sean más capaces de manejar el estrés emocional de los tiempos modernos. Si, la vida agitada y apresurada ha vuelto a los niños propensos a la irritabilidad y la ira, usted puede enseñarles a reconocer y controlar esos sentimientos. Debe educarse si el temen a las mudanzas frecuentes, si se sienten perturbados por un divorcio o un nuevo matrimonio, si se sienten angustiados cuando enfrenta nuevas situaciones o displicente respecto de sus tareas escolares, etc.

Puede enseñarles capacidades específicas del CE para ayudarlos a enfrentar y superar estos problemas normales de crecimiento.  Uno puede enseñar  a sus hijos formas de modificar la bioquímica de sus emociones, ayudándoles a adaptarse mejor, a mantener un mayor control y a ser simplemente más felices.

La inteligencia emocional es considerada como la habilidad esencial de las personas para atender y percibir los sentimientos de forma apropiada y precisa, la capacidad para asimilarlos y comprenderlos adecuadamente y la destreza para regular y modificar nuestro estado de ánimo o el de los demás. Esta habilidad para manejar emociones de forma apropiada se puede y debe desarrollar desde los primeros años de vida ya que las emociones se expresan desde el nacimiento, un niño amado, acariciado, será un niño con confianza en sí mismo, ¡un niño seguro! La educación no solo contempla aspectos intelectuales y rendimiento escolar, actualmente se está poniendo énfasis al desarrollo de habilidades emocionales y la autoestima, es decir la educación de los sentimientos, la valoración de sí mismos.

 Las personas con inteligencia emocional aprenden a identificar sus propias emociones. Manejan sus reacciones emocionales identificando maneras adecuadas de expresarlas. Desarrollan una aceptación incondicional de sí mismos y de los demás.  Desarrollan el autocontrol y la empatía: ponerse en el lugar del otro. Desde pequeños aprenden que existen distintos tipos de situaciones y que cada una les exigirá unas u otras respuestas: ¡Resolución de problemas!.

¿Pero cómo desarrollar la inteligencia emocional en mis hijos? Lo primero es conocer cómo es el desarrollo emocional del niño en los primeros años para de esta forma saber qué habilidades necesitan estimularse según cada etapa. El desarrollo de la inteligencia está muy ligado a la educación de los sentimientos, sentirse seguro es sentirse querido, en la familia uno es querido radical e incondicionalmente. Las experiencias infantiles impregnadas de afecto pasan a formar parte de la personalidad a través de la memoria, se aprende a andar y a hablar y su mundo se expande. A partir del nacimiento cobra gran fuerza educativa la satisfacción ante el elogio o ante las muestras de aprobación de aquellos a quien él aprecia.

Hacia los 10 años pueden integrar sentimientos opuestos. Están preparados para  darse cuenta de que los sentimientos deben controlarse. Durante la adolescencia, es una etapa decisiva en la historia de toda persona. Los sentimientos fluyen con fuerza y variabilidad extraordinarias, es la edad de los grandes ánimos y desánimos, muchos experimentan la rebeldía de no poder controlar sus sentimientos ni comprender su complejidad, el descubrimiento de la libertad interior es importante para la maduración del adolescente, al principio pueden identificar obligación con coacción, el deber con la pérdida de libertad.  Al ir madurando comprende que hay actuaciones que le llevan a un desarrollo más pleno y otras que le alejan, que lo que apetece no siempre conviene, que una libertad sin sentido es una libertad vacía. Ha de descubrir que actuar conforme al deber perfecciona y necesita aceptar el deber como una voz amiga, que se puede asumir con cordialidad

Para educar en inteligencia emocional deberás: Dar nombre a los sentimientos: Ser capaces da nombrar emociones como la cólera o la tristeza, les ayuda a reconocer esas emociones cuando las sienten. Y saber qué es lo que sienten les puede ayudar a sobrellevar ese sentimiento. Enséñele a su niño a reconocer emociones (alegría, tristeza, cólera, miedo) a través de cuentos, tarjetas con dibujos, etc.

Relacionar gestos con sentimientos: Es importante que el niño aprenda a identificar emociones en otras personas, de esta manera desarrollará la empatía. Haga gestos de sorpresa, tristeza, cólera, alegría, temor…, converse con él acerca de las emociones que podrían estar sintiendo los personajes de un cuento o los actores de televisión.

Orientarlos: Una vez que sus hijos sepan reconocer sus emociones, deles normas básicas para enfrentarse a ellas. Una buena norma es "Cuando expreses tu enfado no puedes hacerte daño ni a ti, ni a los demás, ni a las cosas”. Explique a sus hijos lo que sí pueden hacer. Por ejemplo: correr en el jardín, dibujar figuras enfadadas, dar puñetazos a una almohada, arrugar un periódico, etc. Hacer esto no es malo, al contrario, expresar lo enojado que se siente es saludable, siempre que se exprese de manera aceptable. Además de ello se debe enseñar al niño a relajarse cuando estén nerviosos o disgustados, anímelo a respirar hondo mientras cuentan hasta tres y a expulsar despacio el aire. O dígale que cierre sus ojos y tensen los músculos, cuenten hasta seis y relajen los músculos.

Actuar con empatía: En los niños más pequeños es recomendable reconocer sentimientos en ellos mismos y en los demás, empiece con las actividades de “Dar nombre a los sentimientos" y “Relacionar gestos con sentimientos". También puede hacer juegos de imitar los gestos del compañero, estas actividades permiten “ponerse en el lugar del otro”.

Alabar lo positivo: Felicítelos cuando sus hijos se enfrenten bien a sus emociones o muestren preocupación por los demás, dígales que usted se da cuenta de ello. Ejemplos: “Muy bien hecho lo de marcharte a tu cuarto a tranquilizarte”.

Enséñele con el ejemplo: Esta es la mejor manera para que sus hijos entiendan cómo expresar adecuadamente las emociones, sin causar daño. Por ejemplo si ha pasado un mal día en la oficina, váyase de paseo en lugar de gritar y desquitarse con los demás. Otras estrategias para calmar el estrés son: respirar hondo, darse un baño caliente, llamar a un amigo o escribir en su diario. Si tiene una explosión de mal genio delante de sus hijos, hable luego con ellos. Cuénteles por qué estaba enfadado. Luego explíqueles que se enfrentó a sus sentimientos de forma equivocada y que intentará hacerlo mejor la próxima vez

29 may. 2012

Tengo un estudiante con Hiperactividad:¿Cómo mejorar la conducta dentro del ambiente escolar?


¡La integración escolar  es un hecho! Según los nuevos lineamientos educativos, debe facilitarse el proceso de integración escolar de todos los niños con necesidades educativas especiales, incluyendo al escolar que tenga Déficit de atención e Hiperactividad.  Tener un escolar con TDAH exige al docente cualidades que van desde un alto compromiso, estabilidad emocional, capacidad de organización y dirección, sensibilidad humana, y habilidades para hacer adecuaciones al método educativo y de evaluación. Si queremos que la presencia de este escolar, no sea un motivo de tensión emocional, y aprovechamos la oportunidad de aprender de la experiencia evitando significativos errores, debemos tener pendiente  ciertas estrategias para controlar las conductas problemáticas dentro del ambiente escolar.

Los informes y recomendaciones del escolar, deben estar al alcance de la docente de aula, quien es la que día a día comparte con el escolar, por lo que debe destinarse una copia legible a la misma.

Los tratamientos psicopedagógicos son los métodos más adecuados para ayudar a los niños hiperactivos a mejorar su adaptación al mundo en el que viven.

Los tratamientos psicopedagógicos se llaman así porque consisten en  procedimientos de enseñanza-aprendizaje de habilidades comportamentales. Es decir, lo pedagógico se refiere a que son destrezas que hay que aprender (y hace falta alguien que las enseñe); y lo psicológico se refiere a que lo que hay que enseñar-aprender son destrezas para aplicar en la vida cotidiana (conducta). Como tales tratamientos consisten en procesos de enseñanza, los pueden aplicar los profesionales de la educación conocedores (en este caso con la orientación  del  psicopedagogos o especialista en dificultad de aprendizaje), u  otros profesionales debidamente entrenados o supervisados por alguno de los anteriores, en el ambiente escolar.

Para lograr una mejora de los problemas de conducta ocasionados por el TDAH (se engloban aspectos tales como: desobediencia, incumplimiento de normas en casa o en el aula, agresiones verbales, gestuales o físicas a iguales, mayores o menores, falta de hábitos de aseo, de alimentación, etc.) se recomiendan  las denominadas Técnicas de Modificación de Conducta, que se han empleado desde hace más de treinta años, con estos niños y adolescentes, con mayor o menor éxito para conseguir los objetivos planteados. Comparadas con cualesquiera otras técnicas de control del comportamiento, la Modificación de Conducta es sin ninguna duda la mejor opción; sin embargo, su empleo por profesionales con poca experiencia suele provocar grandes fracasos y, lo que es peor, sensibiliza al niño o adolescente contra ella, haciendo mucho más difícil su empleo al siguiente profesional que intenta usarlas.

Con frecuencia, los padres, cuando un profesional les sugiere el empleo de un Sistema de recompensas y castigos, normalmente bajo la forma de un Acuerdo de Cambio de Conducta, suelen indicar que eso ya lo han intentado, pero sin éxito. La realidad es que padres y maestros, llevados de su mejor voluntad, pero desconocedores de la técnica, suelen emplear mal los denominados premios y castigos, de forma que, en ocasiones, tales premios no constituyen una recompensa y los supuestos castigos, tampoco lo son, a pesar del desagrado que ocasionan al niño o adolescente.

Un Acuerdo de Cambio de Conducta bien diseñado y bien llevado a la práctica reduce las conductas inadecuadas y consigue la aparición de las conductas adecuadas en un plazo máximo de cuatro a seis semanas.

No pretender cambiar las conductas no deseadas todas al mismo tiempo. Lo más indicado es escoge una o dos conductas que sean las que más distorsionen en el aula. Si queremos cambiarlas todas al mismo tiempo, lo más probable es que fracasemos. Los premios y/o recompensas deben aplicarse de forma inmediata a lo que deseamos reforzar. Esto da buen especialmente con niños pequeños. Es importante que el niño pueda asociar el premio a la conducta que deseamos. Los refuerzos deben ser posibles, fáciles y disponibles de inmediato. Preferiblemente utilice premios en lugar de castigos. El niño debe sentir el colegio como algo estimulante en donde se le aprecia, se le quiere y se le enseña. Trate de evitar aquellas situaciones que el niño con TDA no puede controlar. No le deje mucho tiempo inactivo, que entre el último al comedor, evite situaciones en donde tenga que esperar ya que en situaciones de inactividad se dedicará a incordiar a los compañeros. Haga lo posible por no prestar atención a las conductas no deseadas y aplicar refuerzo a las que considere apropiada.
Tenga en cuenta que el niño con TDAH presenta una discapacidad. El TDAH es un trastorno de causa orgánica que da lugar a comportamientos que el niño no puede controla. Si se porta mal se debe, normalmente, a su impulsividad. No crea que lo hace de mala fe. Busque asesoría y apóyese en las recomendaciones.

24 abr. 2012

¡Es un tremendo despistado! ¿Cómo identificar a un estudiante con Trastorno del Aprendizaje no verbal?


Actualmente el tema de los niños con hiperactividad y déficit atencional acapara la atención de la mayoría de los padres, quienes desesperados en busca de una solución para que sus hijos intranquilos tengan concentración, recorren a los especialistas del país para que le otorguen respuestas. Similar ocurre con los docentes y profesores que al notar una escritura defectuosa, errores ortográficos y lectura deficiente sospechan de sugerir al escolar como disléxico, y los remiten ante los psicopedagogos para que reciban “la ayuda que necesitan”. Pero ¿Qué sucede cuando la medicación no evita el déficit en el aprendizaje? ¿o la escritura defectuosa no va acompañada de fallas en comprensión lectora?. Existen unas dificultades del aprendizaje menos populares, pero que subsisten silenciosamente y hasta desapercibidas en el aula de clases.

Estas son las dificultades del aprendizaje no verbal (o sus siglas en ingles NLD), que afectan entre el 3 y 5 % de la población con Problemas de Aprendizaje, y que muchas veces son mal diagnosticadas como Hiperactividad. Estas son lo contrario a la dislexia. El término “Trastornos del Aprendizaje No Verbal” (o NLD) se refiere a un síndrome neurológico que se cree que es el resultado de un daño en las conexiones de la sustancia blanca en el hemisferio derecho del cerebro, que es importante para la integración intermodal.

Sus características son deficitarias en tres grandes áreas: la motriz con presencia de falta de coordinación, problemas severos de equilibrio y dificultades con las habilidades de grafomotricidad (escritura), la viso-espacial con falla en la imagen corporal , pobre reconocimiento visual, percepciones espaciales defectuosas y dificultades con las relaciones espaciales; y la social con falta de habilidad para comprender comunicaciones no verbales, el reconocimiento de caras, la solución de problemas, las habilidades de formación de conceptos, la adaptación a situaciones nuevas, dificultades para regular las transiciones y situaciones novedosas, y déficit en el juicio y la interacción social. Son los mal llamados “Despistados”.

Estos niños son extremadamente parlanchines, y pueden hablar como un adulto a la edad de dos o tres años. Durante su primera infancia, sus padres y educadores los consideran "dotados". A veces, los niños con  NLD aprenden a leer de forma precoz. Por lo general,  son estudiantes entusiastas y están ávidos de aprender, y memorizan gran cantidad de material de manera mecánica, incluso pueden realizar cálculos mecánicos sin dificultad, lo que sólo sirve para reforzar la noción de su precocidad.

Los déficits no verbales de estos chicos se expresan en la escuela de forma muy variada: por ejemplo presentan dificultades para interactuar con otros niños,  dificultades para adquirir hábitos de autonomía,  escasas habilidades físicas, y rehúsan las tareas de papel y lápiz y otras tareas de motricidad fina, también por no adaptarse fácilmente a los cambios del entorno. Son interpretados por los profesores como síntomas propios de chicos inteligentes, con un desarrollo precoz en algunas áreas, pero con actitudes de vagos y caprichosos.

Estos  alumnos que comprenden bien, que leen bien, que son capaces de memorizar los contenidos teóricos de las distintas asignaturas, etc., y que realizan de forma mecánica las actividades de cálculo que se le proponen , a medida que las exigencias académicas van aumentando, los problemas comienzan a ser más evidentes encontrándose que rara vez alcanzan en matemáticas un nivel curricular de 5.º o 6.º de Educación Primaria, y es también a partir de este momento en el que se hacen más evidentes las dificultades en la comprensión de lectura, en el pensamiento y en el razonamiento, en la resolución de problemas nuevos y en la expresión escrita, por lo que dejan de ser “los estudiantes estrellas” y empiezan a bajar sus calificaciones.



Durante y después de la adolescencia, aparte de las dificultades observadas anteriormente, estas personas presentan dificultades para el manejo de las distintas unidades de medida, no son capaces de realizar estimaciones con ellas, y también tienen dificultades para orientarse en el tiempo y en el espacio. Asimismo, presentan dificultades para usar el dinero y para planificar sus gastos. Además, debido a la preservación de algunas de sus capacidades verbales, no es raro que algunas de las personas con esta dificultad lleguen a conseguir estudios medios o superiores. Sin embargo, sus dificultades con las habilidades sociales y las habilidades cognitivas de nivel superior suelen conducir a la frustración en el trabajo, o bien ocasionar dificultades para encontrar empleo. Problemas con la planificación y la capacidad de organización pueden limitar el éxito en el hogar, en la pareja y en la familia. Este conjunto de limitaciones puede resultar altamente frustrante, por lo que es frecuente que aparezcan en estas personas síntomas de ansiedad y depresión.
En conclusión se puede decir que las dificultades de aprendizaje no verbal son difícilmente observables en la Educación Inicial, poco aparentes a lo largo de la Educación Primaria, muy evidentes y altamente debilitantes en la Educación Secundaria a partir de la adolescencia y, en muchas ocasiones, con un gran impacto social y emocional durante la vida adulta, por ende es necesario que ante la sospecha de la misma, sugiera al estudiante al psicopedagogo, quien podrá brindarle la atención requerida lo más temprano posible

¿Se debe reprobar a un/a estudiante porque no copia la clase?

En artículos pasados se ha mencionado sobre los indicadores significativos que todo padre y docente responsable, preocupado por el rendimiento académico del niño o niña, debe prestar atención para identificar si las fallas que presenta a nivel escolar pudiera ser producto de una dificultad de aprendizaje. Es triste conocer que aun, a pesar de tener dos años con esta columna y la iniciativa de varios profesionales encargados de esta área por informar y orientar, persistan padres, docentes y autoridades escolares de la zona en atribuir dichas  dificultades al niño, o a repartir la culpa entre padres y docentes.

Una institución educativa, conocedora de las nuevas tecnologías educativas y de las leyes vigentes para la educación, previene antes de llegar al 3er Proyecto de Aula, llamando a la familia del escolar que “no copia”, para solicitar una debida valoración por un especialista en el área  al finalizar el 1er  Proyecto de Aula. Se debe establecer en un acta, el compromiso de la familia (padre y madre) para cooperar con la institución en el proceso de enseñanza-aprendizaje de su representado, quien deberá traer las respectivas recomendaciones para la educación de este chico o chica por parte de un especialista. En dicha acta se debe establecer el plazo de espera (que podría ser un máximo de 30 días) para recibir los respectivos informes y las consecuentes recomendaciones, al igual que estipular a que acciones accederá el representante sí, de pasado dicho periodo de espera no trae lo solicitado (que va desde asistir a sesiones con la orientadora, hasta remitir el caso a la defensoría escolar del municipio por violar el artículo 5 de la LOPNA). Todo esto debe establecerse en el periodo del 2do proyecto de aula, de forma tal, que si se tiene los resultados de los informes y las sugerencias, de tiempo para que el 2do y 3er proyecto de aula (o como en algunas instituciones hasta un 4to proyecto) se sigan las sugerencias y se pueda verificar el aprendizaje del escolar de acuerdo a su necesidad educativa especial  y facilitar la promoción.

Basándonos en los actuales lineamientos educativos del Diseño Curricular Bolivariano, la promoción de Educación Inicial el único requisito exigido es el cumplimiento de los 6 años como edad de ingreso (no que copie, lea, sume y reste), y el 1ero y 2do grado debe ser… “continua y natural”,  dando… “continuidad pedagógica a partir de registros que describen los avances y logros de los niños y niñas, reflejados en la ficha acumulativa, el boletín informativo y la boleta de promoción. Para el 3er a 6to grado se espera que los padres hayan sido constantes en la atención especializada que necesite su hijo y pueda continuar en el sistema educativo con su promoción especial.

Es decir, que no se puede aplazar a un niño o niña solo porque no copia la clase. En los boletines informativos emitidos en cada Proyecto de Aula, debe reflejarse “avances y logros”, por lo que escudarnos en que si no copia la clase, no puede ser evaluado, no estaríamos tomando en consideración el principio de la Evaluación en el Sistema Educativo Nacional Bolivariano donde se expresa que la evaluación  debe ser …”flexible… donde se dé la “Atención a las diferencias y desarrollos individuales, entendiéndose como  la concepción del ser humano asumida en el currículo, lo que implica que el proceso educativo se desarrolla de acuerdo con las potencialidades, necesidades e intereses individuales; así como a los conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, aptitudes y valores de cada sujeto”.

En pocas palabras, dentro del ambiente educativo, la docente, quien durante el periodo de diagnostico inicial al comienzo del año escolar encuentra a este estudiante con dificultades en la copia, comunicara a las autoridades educativas, citara al representante del niño, sugerirá que se le efectué las evaluaciones correspondientes, recibirá los resultados de los informes y adecuara su propuesta educativa a la necesidad e interés de ese alumno en particular, flexibilizando la cantidad de tarea asignada dentro del aula y para la casa, ajustando sus técnicas de evaluación a las que mejor responde el escolar (por ejemplo: interrogatorio, exposición, debates, portafolio pedagógico, trabajos hechos en computadora, mapas mentales u otros que requieran menos escritura) para verificar tales “avances  y logros”.

Asesorada por la orientadora, psicopedagoga escolar o psicóloga particular del niño, deberá aplicar estrategias para aumentar la motivación al trabajo escolar, y mantener su registro diario, para analizar que debe modificar para aumentar la mayor cantidad de veces los periodos de apuntes del niño a las tareas, o puede mantener comunicación con la madre o padre a través del teléfono, correo electrónico o reuniones al final de la semana para informarle sobre contenidos que se dará en la semana, que puede ser leído por los padres a los niños y así refrescar la información emitida durante ese día en la escuela. Al igual que organizar el cronograma de evaluaciones de forma tal que la familia tenga conocimiento y prepare al chico para dicho día.

Debe evitarse criterios errados, donde creencias tales como: “si no escribe el examen no sabe” o “no toda la vida va a ser interrogatorios “para negarse a efectuar las evaluaciones de la forma que mejor pueda expresar el aprendizaje el escolar, de todos modos  según la Real Academia Española define Aprendizaje como: “el proceso de adquisición de conocimientos, habilidades, valores y actitudes, posibilitado mediante el estudio, la enseñanza o la experiencia”. Por lo cual copiar clase no es sinónimo de aprendizaje, también se aprende a través de la experiencia, de escuchar, de observar y de imitar (para explicarlo de forma básica).

En conclusión, como docentes debemos evitar esperar a último momento para informar a los padres que no pasara el niño porque no copia, y los padres debemos evitar esperar el último periodo escolar para buscar la evaluación del psicopedagogo porque usted quiera que el niño pase de grado.
A tiempo, se puede asesorar a la docente, apoyar al niño para que desarrolle las destrezas básicas del aprendizaje (incluyendo la escritura), ayudarle en la motivación, y la familia puede acompañar el proceso de aprendizaje con una excelente comunicación escuela-casa. No hay razón para dejar a un niño con dificultades del aprendizaje repitiendo, la única es la negligencia entre ambas partes

12 abr. 2012

EL AUTISMO:UNA MIRADA AL MUNDO UNICO DEL AISLAMIENTO SOCIAL. Parte II

El autismo se clasifica en 5 tipos: Autismo Clásico o de Kanner (severo), Trastorno Generalizado del Desarrollo (PDD/NOS, moderado a leve), Trastorno Pervasivo del Desarrollo (PDD, leve), Síndrome de Rett (autismo con degeneración motora, sólo afecta a niñas) y Síndrome de Asperger (alto funcionamiento). La nomenclatura puede variar de un país a otro, citando por ejemplo que al PDD/NOS lo clasifican también como Autismo Atípico o como Trastorno Generalizado del Desarrollo No especificado. Al PDD también se le conoce como Trastorno Regresivo del Desarrollo o Trastorno Desintegrativo Social.
Lo importante es obtener la valoración del psicólogo así como descartar por parte del neurólogo algún otro trastorno que pudiese presentar el niño. La medicación puede ayudar en algunos casos pero no debe considerarse solución única o determinante, porque la intervención con terapias de Modificación de Conducta, Terapia de Lenguaje y Psicopedagógicas  son las que corregirán las conductas del niño así como también moldearán sus habilidades.          

Como su definición lo dice, el autismo es un síndrome, no es una enfermedad y por lo tanto no existe cura. Se puede mejorar la calidad de vida de quien lo padece y enseñarle nuevas habilidades con la intención de hacerlo más independiente. Pero como en el Síndrome de Down y otros trastornos del desarrollo, el individuo que lo tenga será autista toda su vida. Son pocos los casos de niños que en su edad adulta logran la independencia total, pero las experiencias exitosas de algunos investigadores señalan sutilmente que en mayor medida se puede lograr salir del espectro aquellos que presentan un autismo de tipo moderado a leve y que reciben terapia de modificación de conducta (ABA siglas en Ingles).

Lo primero que los padres deben obtener es un diagnóstico de un psicólogo buscando principalmente su valoración, pues basado en ello se determina qué es lo se debe trabajar en el niño. Aún cuando a simple vista es evidente el cuadro del autismo, no es posible, a través de una corta observación, determinar la forma de intervención.

Debido a que el niño con autismo tiene su apariencia física normal y que su desarrollo inicial fue igual al de los demás, es frecuente la negación del mismo. Es correcto buscar segundas opiniones para estar seguros, pero deben evitar aquellos profesionales que darán un diagnóstico falso para dejar contentos a los padres, puesto que sería un vil engaño y se dejaría al niño sin la oportunidad de ser intervenido adecuadamente cuando aún es pequeño.

En el caso de tener diagnósticos encontrados, busque siempre una tercera opinión asegurándose que el psicólogo tenga amplia experiencia en el tema. Busque el apoyo de otros padres y principalmente, cuide su estado emocional y el de su pareja, pues su hijo los necesita a ambos. Por lo general, los hombres tardan más en asimilar la situación de sus hijos y es un período de dolor normal que puede prolongarse por meses y hasta años. De ser así, busque la asesoría psicológica adecuada.

Evite comparar a su hijo con otros niños con autismo, porque cada uno es diferente y sus necesidades son igualmente variantes. Aquello que funciona en otros niños puede no ser lo adecuado para su hijo; sea abierto para escuchar y valore todas y cada una de las opciones que se le presentan. Su mejor aliada siempre será la objetividad. Evite tomar decisiones impulsivamente.

El cumplimiento de las sugerencias de los especialistas, el seguimiento de las terapias con constancia y la aceptación contribuyen en gran medida al desarrollo de los hijos con autismo. Una vez preparados para el mismo, es también posible la escolarización en escuelas especiales dedicadas a la atención de niños con el síndrome. Dependiendo de la  evolución puede considerarse la integración a un centro escolar regular, siempre que el niño cumpla con las normas necesarias para la integración escolar y que tenga las habilidades necesarias.

Algunas personas cercanas emitirán recomendaciones y juicios erróneos y sin sentido, lo cual es por ignorancia misma sobre el tema. Considere que hasta antes que usted tuviese un hijo con autismo, poca atención había prestado al tema e igual sucede con todos los demás. Tenga paciencia y enséñeles a conocer a su hijo. Por último, recuerde que nuestro fin en la vida es lograr la felicidad y que ese niño, necesita de usted. Ahora más que nunca debe estrechar el vínculo con su pareja y su familia. No es tiempo de reproches, ¡es tiempo de actuar!

EL AUTISMO: UNA MIRADA AL MUNDO UNICO DEL AISLAMIENTO SOCIAL.

Todo padre que ha deseado tener a sus hijos espera con ansias los primeros pasos del desarrollo de este. Nos enternecemos cuando nos miran sus ojitos, aplaudimos sus primeros intentos de decir mamá y papá, sus primeros pasitos  y nos encanta comprarle juguetitos para que se diviertan disfrutando con otros niños. Cuando estos primeros pasos no se presentan o se diferencian de la forma de ser de otros bebes, debemos estar alerta para atender cualquier posible Trastorno de Desarrollo Infantil.

El autismo es uno de los más comunes. Se estima que el autismo afecta a cuatro de cada 10.000 personas, dependiendo del criterio de diagnóstico usado. En Estados Unidos, por cada 150 niños uno es diagnosticado con autismo, se cree que la incidencia está en aumento, y los números de diagnósticos en Venezuela cada día son mayores. Este afecta cuatro veces más a los hombres que a las mujeres, y se puede encontrar en todo el mundo, sin importar raza,  cultura o posición social.

El autismo es un trastorno del desarrollo, permanente y profundo. Afecta a la comunicación, imaginación, planificación y reciprocidad emocional. Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos).

El bebé autista puede pasar desapercibido hasta el cuarto mes de vida; a partir de ahí, la evolución del lenguaje queda estancada, no hay reciprocidad con el interlocutor, no aparecen las primeras conductas de comunicación intencionadas (como miradas, echar los brazos para pedir que los carguen, o señalar para pedir algo...).

De acuerdo con el estudio de Gillberg es posible reconocer el Autismo en la primera infancia. Los síntomas más comunes recogidos en estudios de este trastorno fueron: peculiaridades en la mirada fija, audición y juego. La evitación del contacto ocular suele estar incluido como una característica de los niños con Autismo. Este rasgo es menos importante que la mirada fija. Muchos niños en la primera infancia no parecen mirar a las personas y muchos no miran a los ojos, pero en el bebé con Autismo la mirada tiende a ser corta y "de reojo".
Las peculiaridades en la audición parecen ser especialmente significativas. Muchos niños con Autismo han sido tomados por sordos en el primer periodo de sus vidas. De hecho, una minoría tiene pérdidas auditivas, aunque puede que no respondan a su nombre o aparentemente no se inmuten ante cambios auditivos en el entorno. Niños con autismo parece que incluso ignoran aquellos sonidos fuertes que podrían alarmar a la mayoría de los niños. Esto puede estar relacionado con una falta de interés por lo que les rodea. Podría deberse a anormalidades en la percepción, ya que niños con Autismo pueden parecer especialmente sensibles a ciertos sonidos. Por ejemplo, un niño con Autismo puede desarrollar una fascinación por sonidos particulares tales como los hechos por la rotación de un juguete, o responder al sonido de un caramelo mientras se desenvuelve desde una distancia considerable. Otros sonidos pueden ser la causa de extrema angustia, tales como la sirena de la policía o el ladrido de un perro.
En niños pequeños, el juego y la actividad social están estrechamente relacionados y es en esta esfera del desarrollo donde los padres notan que su hijo es diferente. Los bebes con autismo pueden mostrar falta de interés en aquellos tipos de juegos con los que más disfrutan los niños de corta edad, como los que implican una interacción social con los padres. La falta de la actividad de compartir parece ser significativa. En el estudio de Frith y Soares, 13 de 173 respuestas de padres con hijos con autismo indican la ausencia de interés, no tomar parte en juegos de bebes y no querer compartir actividades.



El Autismo es multifactorial, o sea, que es causado por muchas cosas, eso nos dice que nadie tiene seguridad de qué es lo que lo causa, no está demostrado que lo origina (etiología) o desencadena. Sabemos que hay en los autistas una o varias anomalías como:

Las Anomalías estructurales en el cerebro (existen estudios que demuestran diferencias en la estructura del cerebro de los autistas, en relación a un cerebro normal), anomalías histológicas (anomalías a nivel de grupos celulares) en el cerebro, trastornos metabólicos de los aminoácidos (Ej. Purina (aminoácido) + ácido úrico aumentado, glucosa sin oxígeno producen ácido láctico que está aumentado) o las enzimas necesarias para metabolizarlos, procesos patológicos en el sistema digestivo (no digieren bien, pueden tener parásitos no detectados, hongos no detectados como la cándida álbicans), intoxicación con metales pesados o aumento de los mismos en sangre, indicios de afectación crónica (virus lento) asociada al virus de la rubéola, citomegalovirus, herpes simple, toxoplasmosis, sífilis. Afectación del sistema inmunológico teniendo en consideración la relación de linfocitos con receptores y transportadores de neurotransmisores, específicamente la serotonina (aumento de serotonina está relacionada con retraso mental). Neurotransmisores alterados como la Dopamina que se encuentra aumentada en el líquido cefalorraquídeo por lo que en orina sale aumentado el ácido homovalínico (HVA), niveles de Serotonina aumentados en sangre (en el cerebro una hiperactividad del sistema de neurotransmisión opiácea endógena que conlleva a un rechazo de la compañía, al contacto físico y aumento del umbral del dolor.

Si observamos que nuestro hijo presenta estas características es necesario comunicar en primer lugar al Pediatra, quien se encarga de la valoración del proceso del desarrollo del bebe y el niño sano, también puede complementarse con una evaluación neurológica y psicológica para corroborar los déficit presentes en el niño y sustentar la sospecha de diagnostico, también sería prudente hacer una valoración auditiva y visual, una hematológica especializada, una gastroenterológica y una vez obtenido toda la información necesaria abordar el siguiente paso que es una atención psicoeducativa individualizada , terapia de lenguaje, atención nutricional, en ocasiones fisioterapia para la estimulación integral del desarrollo del niño.
En Venezuela existen múltiples asociaciones y especialistas formados en el área de Autismo que pueden brindarte la ayuda que necesitas, tanto para tu hijo como tu familia. Ante una sospecha es prudente una búsqueda de diagnostico y ayuda profesional.

“Su hijo no copia la clase, por eso no pasará de grado”¿Qué hacer ante las dificultades de la escritura?

Danielito va todos los días al colegio, se sienta pocas veces en el pupitre, a veces participa en la clase, hace muchos amiguitos, ¡tantos!  Que se le pasa la mañana y no logra copiar del pizarrón, su maestra muy preocupada y a veces molesta le coloca una nota en su cuaderno para ver si su madre en la casa le convence de que debe copiar las clases. Cuando la mama revisa el cuaderno, molesta le pregunta a Danielito porque no copio la clases, este le dice que … “es muy aburrido, le duele la mano, el pizarrón está muy lleno y no le alcanza el tiempo”… y mil excusas por contar, a pesar de que se le castiga en casa si no trae la tarea , se manda a tareas dirigidas o se le dice que se ganara un premio,¡ poco es lo que logra Danielito!, no copia la clase, por ende no estudia para las pruebas, no escribe los exámenes y la docente preocupada le da el ultimátum a la madre , tal cual como el titulo sugiere: “ de seguir así, el niño no pasara de grado”.
Cuando un escolar expresa dificultad para copiar del pizarrón, hay que prestarle mucha atención, factores como un defecto visual, inmadurez neuromotriz (que involucre pobre desarrollo de la psicomotricidad, motricidad fina, la coordinación visomotriz o visoespacial) fallas del lenguaje, dificultades en las praxias, déficit atencional, hiperactividad o escasa motivación por la actividad, bien sea porque las exigencias  están  por encima de su maduración neurofuncional o por rutinaria y poco creativa,   asociado a factores emocionales que pudiera perturbar el desarrollo escolar ,debe tomarse en consideración antes de rotular al estudiante como “perezoso”, “necio” o como afirman algunos padres: “no le da la gana de escribir y aprender”.
Todo niño nace con el deseo y las ganas de aprender, mientras sea estimulado en un ambiente relajado, positivo, que resalte las cualidades, que se valga de los intereses para iniciar el aprendizaje, este deseo innato se fortalecerá y acompañara a la persona a lo largo de la vida. Aprender a escribir exige una suma de praxia, lenguaje, y únicamente puede realizarse a partir de cierto grado de organización de la psicomotricidad, que supone una fina coordinación del movimiento y un desarrollo espacial, por ello la maduración cerebral juega aquí un papel importante. La mano es el órgano que la ejecuta, pero va desarrollada paulatinamente y ligada a la evolución del cerebro.
A pesar de que actividades caseras tales como picar con cubierto, abrocharse la ropa, hacer el nudo de los zapatos, llenar un vaso con agua, destapar envases de diferentes tamaños, sujetar pelotas y jugar con ellas, abrir puertas, paquetes y caramelos contribuyen al desarrollo de la motricidad fina, se espera que durante la etapa de educación inicial , el docente, quien es el que se ha formado en el inicio de las habilidades pre-escritoras facilite las experiencias adecuadas  para la estimulación y la consecuente maduración de la psicomotricidad y el logro de la motricidad fina , la lateralidad, la visoespacialidad y la visomotricidad, esto a través de juegos, ejercicios, tareas con objetos concretos, y de hoja de papel, dejar que los niños coloreen , dibujen , y creen escenas es un paso significativo para el correcto aprendizaje de la escritura que discretamente aparecerá alrededor de los 4 años.
Lamentablemente se ve en la zona, que instituciones educativas dedicadas a la educación inicial presionan a niños a edades muy tempranas a escribir en cuadernos de una línea o doble línea , a letra cursiva párrafos y números por encima de lo que la edad les permite, sin iniciar primero la correcta formación de habilidades pre-escritoras a través de la experiencia, ocasionando que muchos niños rechacen a mediano y largo plazo hacer las tareas por considerarlas abrumadoras y difíciles, al igual que muchos padres con “buenas intenciones” y con poco conocimiento de pedagogía insisten que niños de tres a cinco años pasen horas frente a tareas dirigidas, con un personal que las mayorías de las veces está formado para niños mayores y que no sabe como iniciar este proceso de forma significativa y positiva.
Ni escribir los números del 1 al 100 en cuaderno cuadriculado, ni hacer copias y dictados en letra cursiva como primera tarea facilitara el aprendizaje correcto de la escritura en niveles inferiores al 1er grado. Por ende debemos ser tan precisos a la hora de seleccionar actividades para estimular en los años escolares iniciales la escritura y la lectura, que debemos tomar en cuenta, la edad, el desarrollo evolutivo y la motivación del niño para poder juzgar si puede no hacerse. El hecho de que un pequeño porcentaje pueda hacerlo, no significa que deben ser una exigencia para todos los niños de entre 3 a 5 años, para aprobar el nivel de Educación Inicial. Se debe primero aprender a colorear bien, a recortar bien, a reconocer las partes del  cuerpo y las nociones espaciales y temporales, al igual que repasar líneas con precisión antes de iniciar la copia y el dictado sobre un renglón pequeño.
Si el niño tiene 7 años o más y aun persisten los problemas de escritura debe hacerse una valoración psicopedagógica para determinar la causa e iniciar una programación psicoeducativa orientada al desarrollo escritor.Debe evitarse esperar hasta el último mes del año escolar, y a la amenaza de la docente para solicitar la ayuda especializada, pues todo aprendizaje requiere de cierto tiempo, una madre preocupada estará al tanto de la dificultad y actuara de forma temprana y preventiva.
Si puede o no pasar a un niño al siguiente grado que curse la educación primaria por no copiar las clases, será tema de la próxima entrega de psicopedagogía interactiva por este diario, así que este atento a la información.

12 mar. 2012

¿Cómo mejorar el Rendimiento Académico en los Adolescentes?

Culmina el segundo lapso del año escolar. Pronto se hará entrega de los boletines informativos sobre el rendimiento académico, y muchos padres como sorpresa recibirán que sus hijos, quienes todos los días se levantan temprano, desayunan y se van al liceo, reprueban nuevamente varias de las asignaturas del grado.
Las excusas más creativas, que van desde: ¡Ese profesor me raspó la materia!, ¡La tiene agarrada conmigo! , hasta las más sinceras: ¡Me dio flojera!, son el abanico de afirmaciones que día a día escucho en el Departamento de Orientación donde trabajo. Mas desesperante aun, las madres, quienes con manos en la cabeza, exclaman que no saben qué hacer con sus hijos adolescentes, a quienes tienen que “sobornar” para que culminen su educación con Blackberrys, laptops y otros beneficios para que “se motiven”.
Tristemente, el prometer beneficios económicos a cambio de esforzarse para el logro del aprendizaje que cada persona debe tener, solo logra que la misma a la larga no haga absolutamente nada a menos que no reciba una gratificación inmediata. Esto para la vida adulta es catastrófico, pues solo logra que la persona busque las salidas fáciles de la vida, la que en la mayoría de los casos termina en tragedia.
El error que podamos estar cometiendo, ¡lo conocemos!, solo hace falta reflexionar y reconocer que estamos haciendo mal en la crianza de este adolescente, para que el mismo se comprometa muy poco por desarrollarse integralmente. Esto va más allá de comprarle el uniforme, los zapatos, útiles y darles el dinero de la merienda. Implica que como familia (pues ambos padres deben involucrarse) evalúen ¿qué valores personales le enseñan a sus hijos a través del modelo personal y de la comunicación?, ¿qué actitudes tenemos hacia la educación, el esfuerzo personal y la búsqueda del éxito?, y ¿cuánto realmente estamos dispuestos a exigir para la formación de tales valores?.
La educación personal es una necesidad elemental para la vida, al igual que aprender a caminar, hablar y socializar, también debe aprenderse a estudiar, a seguir rutinas , a comprometernos  con desarrollarnos cada día, y con mejorar lo que ya sabemos, esto debe inculcarse desde los primeros años de vida, los seres humanos somos seres de hábitos, por lo que el logro de un aprendizaje personal, debe estar desde muy temprano en nuestra vida presente, entre ellos  la rutina de estudiar, prepararnos y dar lo mejor de cada uno de nosotros. Por ende como padres debemos exigir un esfuerzo real, sincero y honesto de nuestros hijos para con sus estudios y premiar con lo prometido solo cuando las acciones del adolescente demuestre compromiso y resultados favorables ajustados a sus posibilidades.
Debemos evitar echarle la culpa al colegio, al clima, a la crisis, y tener una conversación honesta con este adolescente para hacerles ver la importancia del esfuerzo para el logro del éxito. Muchas veces la sobreprotección familiar y la poca supervisión de los padres a las actividades y compromisos de los hijos generan estos bajos rendimientos. También debemos entender que durante esta etapa, el adolescente por naturaleza es menos persistente a las rutinas, por lo que estimular a diario el cumplimiento de los deberes escolares debe hacerse, sobre todo para aquellos adolescentes menos proactivos.
Hay que organizar con él, el tiempo libre, con un horario sincero que pueda cumplirse, donde se destinen todos los días horas para el estudio y para actividades de recreación. Controla en tiempo que le dedica a la computadora, los juegos de video, las salidas a la calles, las llamadas de teléfono, en fin cualquier actividad de ocio que pueda estarse considerando como excusa para no hacer las labores escolares.
Cuando usted vea a un adolescente que le diga que no tiene asignaciones para la casa, está escuchando una gran mentira, así que tenga siempre a mano varios números de teléfonos de algunos compañeros para verificar la realidad. Manténgase informado cada dos semanas, si es posible con los profesores sobre el rendimiento de su  hijo (por teléfono, correo electrónico o visitas personales), y pregunte cuales son las debilidades detectadas en las evaluaciones para que él, en esos días que no tenga nada que hacer las practique. Se debe estudiar sea carnaval, semana santa, navidad, tantas veces hasta que el habito se haya instaurado de forma permanente en el joven, y ya no tenga que estar supervisado por usted, ya que pueda hacerlo solo por sí mismo. Entonces allí, cuando usted realmente perciba el cambio ¡Premie! ¡Regale lo que quiera! Y ¡Celebre!
Debe dejarle claro al adolescente que es lo que usted como padre exige de su comportamiento y de su rendimiento escolar, y sea constante, solo con acciones consistentes y una preocupación sincera por las labores escolares, le dejaremos claro que no permitiremos este bajo resultado si conocemos el potencial real de nuestro hijo. La motivación constante al esfuerzo generan resultados positivos, pero requiere que durante esta etapa de la vida, usted acompañe sus progresos con comunicación, halagos y luego con premios.
Siempre hay que descartar también otros factores que pudieran estar contribuyendo a ese bajo rendimiento
(Como los problemas de aprendizaje, atencionales o emocionales), por lo que una asesoría con un Especialista  te ayudaría. El estudiar debe ser un hábito que se enseñe y se eduque, así que como padres debemos actuar para que se logre. La solución siempre se alcanza solo con el compromiso y la participación de la familia.

La Sugestopedia: Herramienta eficaz para desmontar limitaciones que obstaculizan el aprendizaje.

La actitud y la forma de comunicación que un profesor exhibe frente a sus alumnos es garantía de que el proceso de aprendizaje sea motivador e interesante, o todo lo contrario, un espacio donde el aprendizaje no fluya, la atención se pierda y la información no llegue a los mismos. Cuando ingresamos a una institución educativa, es común escuchar historias de docentes o profesores que con “su fama” (o mala fama), predisponen al escolar a aprender esas asignaturas, y por ende puede observarse lo ineficaz que puede llegar a ser las actitudes y discursos negativos, a la hora de recibir los porcentajes de reprobados por secciones en las asignaturas que ofrece dicho profesor. Por ende, es necesario que cuando se encuentren con secciones de más de 30 alumnos, donde solo aprueben 4 o 5, se debe sugerir al profesor que cambie sus actitudes y su forma comunicación para lograr facilitar el aprendizaje.
El profesor tiene un poder para sugestionar, tan poderoso como los padres en la vida de una persona. Georgi Kirilov Lozanov, Doctor en Medicina, neuropsiquiatra y psicoterapeuta, creador de la Sugestología -ciencia de la sugestión- y de la Sugestopedia (término que publica en búlgaro por primera vez en 1966 y en inglés en 1967) afirmó que “la sugestión está presente en todas las áreas de la vida, siendo un factor constante -consciente o inconsciente- en la comunicación”. No es tanto qué se hace, sino cómo se hace, cuándo y con qué objetivo. En realidad puede resumirse en una sola palabra: comunicación. La UNESCO acepta las nuevas variantes artísticas de la Sugestopedia y, en el encuentro celebrado en Sofía en 1978, la comisión pedagógica aprueba y reconoce el método, recomendando su expansión y la formación rigurosa de profesores. Como resultado de la aplicación del método de sugestopedia a estudiantes, se logro un impresionante aumento del rendimiento académico y del coeficiente intelectual de los participantes en los programas escolares,  erradicando la deserción escolar, el bajo rendimiento académico y reprobar asignaturas, contrastándose con calificaciones eximidas y desempeños estudiantiles de excelencia en todos los alumnos, desmitificando que “la culpa del bajo rendimiento es la pereza del escolar o los problemas familiares o económicos , etc, etc,etc.
La Sugestología es la ciencia de la sugestión. Se basa en la activación sistematizada de las capacidades de reserva -habilidades potenciales- del cerebro y mente para liberar a la persona de las frecuentes limitaciones impuestas por las diferentes normas sociales que pueden condicionar tanto su personalidad y conducta, como su capacidad de aprendizaje. Tiene su origen en la psicoterapia, en la que se utiliza la sugestión como elemento de curación.
La Sugestopedia es excelente comunicación entre el profesor y el alumno. Pero es imprescindible la veracidad de esta comunicación, es decir, el profesor debe creer realmente en lo que hace y sentir un afecto real por ello, sin ser algo simulado, sin artificialidad. Todos los demás elementos armónicamente orquestados que el profesor bien entrenado utiliza en Sugestopedia van dirigidos a lograr esa excelente comunicación. Cuando el alumno percibe todo esto, empieza a destapar sus reservas mentales y aprende mucho más sintiéndose bien. La enseñanza sugestopédica no tiene nada que ver con lo que tradicionalmente entendemos como un proceso de instrucción. En una clase sugestopédica hay pocos elementos que recuerden a una clase convencional, a lo que la mayor parte de la gente tiene grabado en su memoria como un lugar de aprendizaje, o de estudio (¿quizá de esfuerzo, sacrificio, aburrimiento o sufrimiento?).
El lugar elegido tendrá amplitud suficiente, luz adecuada, colores suaves, se tratará de crear un ambiente que invite a entrar, que sugiera que va a ser agradable estar allí. No se trata de lujo, se trata de armonía. Tanto si se usan o no mesas, los asientos de los alumnos y del profesor se dispondrán de forma que cada persona tenga contacto visual con todas las demás (puede ser en círculo o similar). Todos los alumnos son igual de importantes. El profesor es igual de importante que los alumnos. Nadie es más importante. Cada uno desempeña su papel y el del profesor es facilitar. La empatía de unos alumnos con otros y a su vez con el profesor se empieza a crear desde el primer momento en que el profesor entra en la clase.
La responsabilidad del aprendizaje no se coloca en el alumno, éste recibe algunas recomendaciones, pero es el profesor el que asume la responsabilidad de este aprendizaje. El profesor no es un mero informador de datos. Con su actitud siempre invitante, nunca demandante, también va a apoyar, a estimular, a proteger, a crear una atmósfera artística, alegre, relajada, amable, paciente y lúdica, conduciendo al grupo de manera que cada alumno se sienta seguro. No pretende cambiar nada en el alumno, respeta totalmente el sistema de creencias de cada uno de ellos, acepta las dudas o las posibles críticas con una actitud abierta, no manipula. Su comunicación se adapta a los sentimientos y conducta tanto de cada alumno individualmente, como del grupo en su conjunto.
Este método ejercerá su acción en varios planos: En primer lugar, tratará de «desugestionar» al estudiante de las anteriores sugestiones negativas (como  “el estudio  es difícil y exige mucho esfuerzo y concentración”; o “se llega a aprender, después de varias lecturas y repeticiones de la misma lección”). En segundo lugar, facilitará la relación profesor-estudiante, estudiante-estudiante, profesor-estudiantes y en tercer lugar, entrará como componente multidimensional del entorno y ayudará a la creación de una atmósfera sugestiva. Por último, estimulará la memorización y contribuirá de ese modo a dar al estudiante satisfacción y confianza en sí mismo. Podemos definir la sugestopedia como una pedagogía optimista, que debe ser conocido por todos aquellos profesores que tienen un sincero compromiso con la educación de la nueva generación.