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PLAN VACACIONAL SUPERAPRENDIZAJE

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Edades de 8 a 16 años

26 ene. 2012

Mi hijo no aprende a leer ¿Puede ser esto un principio de dislexia?

A pesar de que el proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura en la escuela formal venezolana se espera que inicie durante el 1er grado, la importancia de la educación inicial es elemental para preparar al niño o niña de seis años para lograr las destrezas previas al aprendizaje de esta. Aunque según investigaciones en psicología evolutiva, a partir de los 4 hasta los 8 años, es el periodo donde este proceso puede enseñarse y consolidarse, hay que estar atentos si durante ese tiempo (los primeros tres años escolares), aparecen signos de una posible dislexia.
En la población estudiantil venezolana se promedia entre un 10 a 15% de personas con dislexia, presentes en una proporción de 5 varones por cada hembra que la presenta, constituyéndose un problema de aprendizaje muy común.
La dislexia del desarrollo puede definirse  como una discapacidad específica y persistente para adquirir de forma eficaz las habilidades lectoras que le permitan al niño/a alcanza con normalidad aquellos aprendizajes mediatizados por el soporte escrito. Esta discapacidad se mantiene a lo largo de toda la vida escolar, en mayor o menor grado, y se encuentra relacionado con una alteración del neurodesarrollo y un coeficiente intelectual normal.
Una de las acciones, que como padres preocupados pueden identificar seria conocer si en la familia hay personas con dislexia (papá, hermanos, tíos), abandono de la escuela, o dificultades en la comprensión lectora. De los 3 a los 5 años, el niño disléxico puede tener un desarrollo lento del habla y dificultades de pronunciación, aunque no siempre tiene que haber dificultades relacionadas con el lenguaje oral, pueden aparecer problemas para aprender rutinas y memorizar números, letras, los días de la semana, canciones o los colores; dificultades con la manipulación de sus prendas de vestir (abotonar o subir cierres), etc.
Entre los 6 y los 8 años, la mayor complicación que presentan es en la asociación letra-sonido. Otras dificultades que aparecen más raramente en la literatura son dificultades en operaciones de lógica espacial (confunde  derecha e izquierda) y en la memoria secuencial, copia de letras invertidas (b por d, p por q, etc), y dictados donde se observan uniones de palabras (por ejemplo: elarbol, al guien) En algunos casos, comienzan a evidenciarse déficits en otras áreas académicas, como por ejemplo las matemáticas. En la mayoría de los casos esta discalculia  se debe a dificultades de comprensión en los enunciados de los problemas por no darse la comprensión lectora.
El aprendizaje de la lectura y la escritura es tan elemental para el desarrollo de la vida diaria, que ante una dificultad de esta índole es necesario solicitar atención psicopedagógica para que este proceso se consolide de forma óptima, ante la presencia de un hijo que le cueste la lectura y la escritura, pues tal discapacidad no se soluciona si no recibe la atención especializada y puede representar un obstáculo en la vida escolar de la persona que la posee.  Existes muchas técnicas para enseñar el aprendizaje de la lectura, que sería conveniente solicitar el apoyo de un psicopedagogo para lograr superarlas.

Coaching para docentes:¿Qué hacer con un niño que no acata las normas escolares?

Mantener un aula de clases silenciosa, limpia, donde todos los estudiantes completen sus actividades y acaten las normas institucionales, es el ambiente ideal que todo docente necesita para hacer exitoso el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para ello se disponen anualmente la elaboración del manual de convivencia, las normas del aula de clases, y se repite verbalmente cada día en la mayoría de las aulas escolares para que  todos sepan cómo deben comportarse.
La realidad pinta  cada día un desafío para el maestro, pues lejos de someterse fácilmente a las normas institucionales, ya desde el preescolar, los niños hacen gala de su rebeldía, siempre en cada aula de clases existe el que no se ajusta con comodidad a las normas y se rebela ante ellas, haciendo el ambiente escolar difícil tanto para el cuerpo educativo, como para los compañeros de clases.
Las causas de los problemas de conductas son múltiples, y de eso la mayoría de las sociedad lo tiene claro, es normal escuchar por todas partes: “ ya los muchachos no son como los de antes”, “cada día se pierden mas los valores”, “eso es culpa de los padres que no orientan a sus hijos”, “los padres de ahora son muy permisivos” , “eso es culpa de la televisión y el internet”, y si continuo reflejando todo lo que piensan la mayoría de las personas , esto llegaría a ser una enciclopedia.
Pero como “consuelo de muchos es consuelo de tontos”, un docente en el aula en nada favorece diagnosticar como está la sociedad actual, necesita soluciones.
Entre las recomendaciones que podemos tomar en cuenta , surge la necesidad de mantener contacto constante con los padres del niño con la dificultad (si así puede decirse), siempre hay que descartar que los problemas de conducta no sean originados por un Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, un Trastorno Oposicionista Desafiante, o algún otro problemas de salud mental, para lo cual , en primera mano, iniciando al año escolar, la docente debe exigir al padre que se le realice una evaluación con la finalidad de ajustar la disciplina institucional a las características individuales del escolar, a fin de que lejos de generar complicaciones al estudiante, pueda hacerse ecológicamente y en función al bienestar superior de este niño o adolescente.
Las técnicas conductista de modificación de conducta siempre benefician el control de la conductas problemáticas, por lo que una docente capaz, ubicara de forma independiente o solicitando asesoría educativa, que herramientas puede utilizar para lograr un mejor desempeño de la conducta. Se debe evitar en todo momento el uso de la fuerza o la autoridad para corregir conductas, ya que lejos de mejorarla, acrecentara el problema, trate siempre a su alumno con respeto, resalte a diario las cualidades del chico/a en cuestión, recuérdele que cada día se aprecia su mejor esfuerzo.
Cuando de alguna orden al estudiante hágalo de forma clara y simple, mantenga siempre el contacto visual, Justamente, tanto como instrumento de cambio como por los beneficios que el niño obtiene en su autoestima, utilicen siempre el refuerzo positivo y, sobretodo, con reforzadores sociales. Hay un principio en aprendizaje que debería tener siempre presente: CUANDO REFORZAMOS UNA CONDUCTA DESEABLE HAY MÁS PROBABILIDAD QUE ESTA SE INCREMENTE QUE DESAPAREZCA UNA CONDUCTA NO DESEABLE CUANDO LA CASTIGAMOS CONTINGENTEMENTE.
Establezca límites. Es la mejor forma de contener sin castigar. Hágalo de forma consistente, predecible, oportuna y planificada. No entre en discusiones o justificaciones complicadas. Tome el control.
Monitoree los progresos frecuentemente. Los niños/as  se benefician enormemente de "feed-back" frecuentes. Los mantiene en el camino, déjelos saber qué se espera de ellos y si ellos están alcanzando sus metas, puede ser muy motivador para ellos. Busque y subraye el éxito tanto como sea posible. Estos niños viven con tantas fallas que ellos necesitan todo el empuje positivo. Ellos se benefician de los elogios y los premios. Frecuentemente el aspecto más devastador de estos niños siempre es el daño secundario hecho a la autoestima.
Use el "feedback" que ayude a los niños a hacerse auto observador. Ellos no tienen idea de cómo se encuentran o cómo se han estado comportando. Trate de darle esta información de forma constructiva. Haga preguntas como: • ¿sabes lo que acabas de hacer? • ¿Cómo crees tú que pudieras haber dicho eso en forma diferente? ¿Por qué crees que aquella niña se ha puesto triste cuando tú le dices lo que estás diciendo?
Un sistema de bonificación con puntos es una forma útil de incrementar la participación de los alumnos como parte de un programa de modificación conductual y buen sistema de recompensa para los más pequeños
Separe parejas y tríos, incluso grupos completos, que no funcionan bien juntos. Usted debería intentar los cambios necesarios para prevenir las conductas disruptivas en el aula. Ponga atención a los vínculos. Estos muchachos necesitan sentirse unidos, conectados y aceptados. A medida que ellos sienten ese vínculo, se verán motivados a cumplir con las normas.
Proceso alternativo: Técnicas para disminuir conductas problemáticas:

EXTINCIÓN: Consiste en dejar de recompensar conductas con el objetivo de que disminuyan y desaparezcan. Se deja de aplicar el reforzador
(recompensa positiva) que mantiene esa conducta. Se requiere ser constante y firme. Para ello se ignora una conducta, sin mirarle, ni razonar con él ni hacer gestos o “caras”. Se puede recompensar otra conducta deseable o compatible.  
Por ejemplo : cuando grite para demandar la atención de la docente o compañeros, no se responderá hasta que su tono de voz sea el adecuado.

TIEMPO FUERA: Consiste en aislar al niño en un lugar carente de estímulos para que no obtenga los reforzadores positivos (atención, risas, etc. de los demás o de determinados compañeros,..), con el fin de que esa conducta desaparezca. Se aplicará inmediatamente después de la conducta inadecuada. Se puede aplicar de manera total (fuera de la habitación) o parcial (en un rincón de la habitación), y no debe sobrepasar los 10 minutos), se aplicará aproximadamente un minuto por año de edad.
 Por ejemplo: Si gritas o insultas, te sentarás 3 minutos en esta silla.

COSTE DE RESPUESTA: Retirar reforzadores positivos (agradables) tras la realización de la conducta que queremos eliminar.
Por ejemplo: Los días que no termines la tarea escolar, perderás un punto.

Recuerde que todo programa que busque la mejora del estudiante dentro del ambiente escolar debe contar con el conocimiento y autorización de los padres. Trate de explicarle el beneficio que obtendrá su hijo al hacerle tales cambios y comprometa a los padres a extender las recomendaciones al ambiente familiar. 
Deseche las criticas y las situaciones avergonzantes , que lejos de promover un cambio , facilita el incremento de las conductas problemas y cuando observe que la situación puede salirse de las manos, no dude en solicitar asesoría con los especialistas , que siempre están dispuestos a ayudarle.

10 ene. 2012

¿Cómo enseñar el valor de la autoestima?

Al igual que enseñamos a nuestros hijos a caminar, correr, bailar, comer, hablar, leer y escribir, también está en nuestro repertorio de tareas personales enseñar a nuestros hijos a amarse a sí mismo y tener buena autoestima. Las personas más significativas en nuestra vida, constituyen una fuente esencial para el desarrollo del autoconcepto, la madre, el padre, los abuelos, tíos, hermanos, vecinos, maestros, profesores y amigos, constantemente contribuyen a construir el nivel de aceptación que tenemos para con nosotros mismos a lo largo de toda la vida. Desde la infancia la impresión que nuestros padres tengan y reafirmen en nosotros, facilitara el desarrollo de una personalidad asertiva y exitosa, por ende, si estas interesado en que tu hijo sea una persona saludable emocionalmente y exitosa, debe cultivarse desde el principio el valor del amor a sí mismo.
Por cultura, tenemos la facilidad de destacar los aspectos negativos en todo y en todos (y quejarnos constantemente), de allí que resulte muy fácil a cualquier persona, cuando se le pregunta como se ve a sí misma, destacar una gran lista de defectos desequilibradamente con las virtudes y cualidades que  posee, resultado de un defectuoso aprendizaje emocional. Sí, criticar constantemente a un hijo, utilizando expresiones como: “tu siempre”, “tú nunca”, ¡quien  más va a ser!, y tener fresco el listado de: eres un necio, tremendo, terrible, flojo, gordo, feo, bruto, así sea en situaciones graciosas… facilitara el desarrollo de una baja autoestima.
¡El tener baja autoestima es peligrosísimo!, pues la falta de amor que uno pueda tener para consigo mismo, y la poca capacidad de poder encontrar dentro de sí las virtudes y cualidades, al igual que los defectos y tener la salud emocional para poder entender que se puede cambiar en la vida, facilita en los niños y adolescentes sentimientos de inferioridad, resentimiento, poca expectativa de si mismo, bajo rendimiento académico, algunos problemas de integración social o de aprendizaje, depresión, trastornos alimenticios (como la anorexia y la bulimia), adicciones (bien sea a los videojuegos, alcohol , drogas), amistades nocivas ( emo, cultos satánicos, pandillas callejeras,  grupos gossip) , conductas suicidas o autodestructivas, tendencia a ser agresivo, malhumorado o desobediente, solo por mencionar algunos de los riesgos .  
Aunque siempre ha de ser un profesional el que evalúe la autoestima de su hijo, es mucho lo que los padres  y docentes pueden hacer para facilitar el aprendizaje de una buena autoestima, debemos estar muy atentos a lo que nuestros hijos nos cuentan. Muchas veces hablan de sus relaciones con sus compañeros de colegio, lo que nos permite saber si tienen, o no, amigos; si le cuesta hacer amistades, etc. Por otra parte los niños suelen hablar sobre sus propios logros y fracasos. Hay niños que están continuamente utilizando frases negativas sobre su forma de comportarse o de ser, del tipo: "no valgo para nada", "todo me sale mal", "nadie me quiere", etc. Todo este tipo de frases resultan muy dañinas para la autoestima del niño, pues llegará a creérselas.
La autoestima no la podemos modificar directamente por decirle a un niño o adolescente, que deje de pensar de determinada forma,¡ no dejará de hacerlo!. Para lograr cambios se pueden abordar diferentes estrategias o una combinación de varias de ellas. Hay que evitar utilizar frases negativas y repetitivas cuando nos refiramos al niño. Es decir, deberíamos borrar del archivo de expresiones de los padres, frases como: "que malo eres", "este niño es un desastre", "eres un vago", "no tienes vergüenza", "hay que ver que sucio o falta de respeto eres", "no hay forma de hacer carrera de ti", "de mayor no vas a servir ni para recoger basura", etc. No conseguiremos nada bueno con ellas, antes bien, de tanto oírlas, el niño se amoldará a ellas, las incorporará a como piensa que es y obrará en consecuencia. Te invito a que  prestes atención a como los adultos se dirigen a los niños y, sin duda, identificará con facilidad qué frases están siendo positivas para la autoestima del niño y cuales están siendo negativas.
Por último, tenemos que tener mucho cuidado cuando hablamos entre adultos y ellos están presentes. Generalmente, aunque creamos que están simplemente jugando, suelen estar prestando atención a la conversación de los mayores. Si estamos intentando que nuestro hijo no se preocupe en exceso de su apariencia física, pues es más bien bajito, desandaremos todo lo ganado en el momento que nos oiga alabar al hijo de la vecina por lo alto que es. Y, lo que es peor, a partir de ese momento ya no creerá las palabras paternas que le indiquen que: "ser bajito no tiene importancia, porque lo importante es la forma de ser de cada uno".
Algunas formas de actuar consisten en cambiar el comportamiento del niño en las áreas problemáticas, enseñándole otras formas de actuar. También se le puede enseñar cómo solucionar problemas y plantearse objetivos realistas y que logre alcanzar. Se pueden mejorar sus habilidades para relacionarse y comunicarse con los demás. A veces hay que enseñarle a ser más objetivo, menos categóricos en sus afirmaciones, a que se recompense por sus éxitos y que minimice sus fracasos, etc. Recordarles a diario cuáles son sus cualidades y resaltarlas con la misma intensidad con la que señalamos las cosas importantes, facilitara que nuestros hijos aprendan a entender que son importantes y porque pueden amarse a si mismos.

2 ene. 2012

¿Cómo lograr las metas que nos proponemos?

Ya paso la noche de año viejo, dejamos atrás todos aquellos recuerdos (buenos o malos), que tejieron las vivencias pasadas, para darnos nuevamente una oportunidad, este nuevo periodo de vida: el año 2012. Lejos de lo que se cree (“que el mundo termina en este año según algunos expertos y calendarios antiguos”), cada nuevo día tenemos la oportunidad de construir la vida que deseamos vivir, ¡sí!, muchos escritores de libros de autoayuda resaltan estas expresiones, al igual que programas de televisión, asesores, gurús y todos aquellos que nos dedicamos a facilitar los procesos de cambio y aprendizaje en las personas, hacemos mucho énfasis en el poder que tienen las mismas de cambiar actitudes, creencias y hábitos que impiden que se logren las metas personales.
No somos un barco a la deriva en el mar de las incertidumbres, y más si somos adultos, padres de familia, menos podemos darnos esa postura cuando nuestra familia depende de nosotros, los modelos familiares son los principales en formar las actitudes, creencias y hábitos que facilitaran que nuestros hijos sean exitosos. Recuerden que: “LOS PADRES PROGRAMAN A SUS HIJOS PARA EL ÉXITO O EL FRACASO”, tanto si lo hacemos de forma consciente como inconsciente (que muchas veces es la que más utilizan los chicos para aprender). Por ende, vale la pena hacer un compromiso este nuevo año de vida para mejorar, no solo la posición social, económica o educativa, sino también emocional  y sobre todo la espiritual, pues de allí parte todos nuestros logros.
Ser exitosos no es causa de la suerte, como algunos creen, si revisas la historia de aquellas personas que son tu modelo personal a seguir, notaras que hay una gran suma de pequeños fracasos, horas de trabajo y planificación, optimismo, confianza personal, valor, y deseos de aprender y una visión clara de lo que desean en la vida. El éxito no se basa en “evadir” el fracaso, se basa en “enfrentarlo” correctamente. William A.Ward dice, “El fracaso debe convertirse en nuestro profesor en vez de nuestro embalsador. El fracaso puede detenernos por un rato, pero no nos derrota. Es un desvío, pero no el destino final.”  Los líderes exitosos no se esfuerzan por evadir el fracaso, ellos lo manejan exitosamente, por lo que el aprendizaje de la constancia, la perseverancia y la fe en nosotros mismos “siempre da sus frutos”.
Podemos iniciar a nuestros hijos en la práctica de programar sus deseos de año nuevo, como habito que fomenta el éxito de una manera sencilla, tal cual como lo hacemos nosotros mismos. Es importante facilitar ejercicios de reflexión con lápiz y papel a mano, para que ellos logren internalizar que cosas tienen en su vida por lo cual se deban sentir agradecidos y las apunten en el papel, cuáles son sus  éxitos más importantes obtenidos el año anterior y  concientizar que estrategia utilizaron para lograrlo de tal forma que identifiquen esa actitud ganadora que tiene dentro de sí, para emplearlo en situaciones similares. También es importante que apunten que aspectos positivos de su personalidad les agrada y les facilito el logro de esas metas, y que aspectos negativos de su personalidad interfirieron en las mismas, de tal forma que los chicos la tengan presentes para que logren desarrollar ese aspecto negativo y logren transformarlo a su favor.
Es necesario fomentar de forma consciente que el éxito no se logra porque una persona “sea la más bonita”, “la mas preferida”, “tenga más dinero”,  “mucha suerte”, o “nació muy inteligente”, que son las principales creencias por las cuales se generan resentimientos entre los hijos  y se desarrollan esos sentimientos de inferioridad, que impidan expresar el don innato que posee cada persona.
Para lograr nuestras metas es necesario distinguir entre nuestras necesidades y las planteadas por la cultura o la gente que nos rodea. Es importante reconocer las necesidades de los demás. Pero reconocerlas y respetarlas no significa que tenemos que hacerlas nuestras. Muchas veces sabemos lo que no queremos, pero no siempre sabemos claramente que si queremos.
Para tener éxito, es necesario que tengamos fe en nosotros, que confiemos en que lo podemos lograr. ¡Piensa en todas las veces que has logrado lo que te has propuesto, aunque creas que son logros que no valen la pena!. No los califiques de acuerdo a su importancia o magnitud. Considéralos sólo como una muestra de que hay cosas que puedes lograr y por lo tanto, lo que no sabes o no has podido, lo puedes aprender. Escríbelo para que te lo recuerdes, cuando te sientas desmotivado o cometas algún error. Haz que la frase: "Si no lo he logrado, puedo aprender a hacerlo" sea parte de tu vida diaria. Si has intentado hacer algo varias veces y no has tenido éxito, quizás necesitas hacerlo de forma diferente o tal vez necesitas ayuda. ¡Búscala!.
Describe las consecuencias positivas que vas a obtener y lo que necesitas hacer para lograrlo. Pregúntate si vale la pena el esfuerzo que tienes que hacer. Si no estamos dispuestos a esforzarnos, nuestra meta no es realmente nuestra o está basada en algo en lo que no creemos o que no deseamos con el corazón. Ponte metas que realmente te motiven. Que tu corazón y tu mente estén involucrados.
Para lograr  las metas en esta vida, es necesario reconocer que una gran parte de lo que nos sucede, es el resultado de nuestras decisiones y conductas. Cuando no lo aceptamos y culpamos a los demás, a la vida, la suerte, etc., no resolvemos los problemas y nos sentimos víctimas, incapaces y vulnerables. Esta actitud nos paraliza o nos lleva a tomar decisiones equivocadas. Reconocer que cometimos un error, es un acto de valor y honestidad. Nos da la posibilidad de corregir y aprender. Negarlo, no elimina el error, sólo lo aumenta. Recuerda que somos humanos y por lo tanto falibles. No somos, ni vamos a ser perfectos, pero siempre podemos mejorar. Siempre podemos aceptar nuestra responsabilidad y construir un presente donde el éxito pueda lograse