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Edades de 8 a 16 años

27 ago. 2013

¿COMO PREPARAR A LOS PEQUEÑOS DE LA CASA PARA ENTRAR AL PRE-ESCOLAR?


Faltan pocas semanas para iniciar el nuevo periodo escolar. A pesar de que aun los chicos y chicas de la casa disfrutan de las vacaciones, y poco estarán interesados en pensar en el próximo año, unos padres prudentes y sabios deben prepararlos para iniciar con muy “buen pie” el año por venir.
Cuando corresponde a los bebes de la casa iniciar en la Educación Inicial, como madres y padres debemos estar preparados emocionalmente y preparar al infante a este nueva etapa, donde el bebe ya no contara con la compañía de la madre durante todo el tiempo, y donde tendrá que adaptarse a estar con extraños (una maestra y su asistente y otros niños de la misma edad), para aprender a seguir rutinas, socializar, desarrollar identidad y autonomía, y estimular los proceso básicos para el desarrollo de aptitudes necesarias para el aprendizaje escolar (lectura, escritura y matemáticas).
Pero ir al preescolar conlleva su buena cuota de emociones, tanto para los padres como para los niños. Para un pequeño, el ingreso a un nuevo entorno preescolar, lleno de maestros y niños desconocidos, puede causar tanto ansiedad como anticipación. Los padres podrían tener emociones encontradas acerca de si su niño está preparados para el preescolar.
Cuanto más cómodo esté usted acerca de la decisión y cuanto más familiar pueda hacerse el entorno para su hijo, menos problemas enfrentarán usted y su pequeño.
Dedique un tiempo a hablar con su hijo sobre el preescolar, incluso antes de que comience. Antes del primer día, introduzca gradualmente a su hijo en las actividades que suelen desarrollarse en un aula. Para un niño acostumbrado a hacer garabatos con papel y crayones en casa, por ejemplo, será reconfortante descubrir los mismos crayones y papel en su sala de preescolar.
Hacer algunas visitas a la primera sala de preescolar antes del inicio de las clases también puede facilitar la entrada a un territorio desconocido. Ofrece la oportunidad no solo de conocer al maestro del niño y preguntarle por las rutinas y actividades frecuentes, sino también de contarle sobre las rutinas y actividades en casa. Mientras esté en la sala, deje a su hijo explorar y observar la sala y decidir si quiere interactuar con otros niños. La idea es familiarizar a su hijo con la sala y dejar que se sienta a gusto.
También puede preguntar cómo maneja el maestro los primeros días llenos de lágrimas. ¿Cómo se estructurará la primera semana para simplificarle a su hijo la transición?
Si bien debe reconocer este importante paso que su hijo está dando y brindarle apoyo, demasiado énfasis en el cambio podría empeorar la ansiedad. Los niños pequeños pueden captar las señales no verbales de sus padres. Cuando los padres se sienten culpables o preocupados por dejar a su hijo en la escuela, este probablemente lo percibirá. Cuanto más calmado y confiado esté usted acerca de la decisión de enviarlo al preescolar, más seguro se sentirá su hijo.
Cuando entre a la sala el primer día, con tranquilidad vuelva a presentarle al maestro a su hijo; luego tome algo de distancia para que el maestro pueda comenzar a establecer una relación con el niño. Su aprobación del maestro le mostrará a su hijo que se sentirá feliz y seguro al cuidado de él.
Si el niño se aferra a usted o se niega a participar en la clase, no se moleste, ya que el niño podría molestarse más. Las sugerencias para dejar a los niños en el preescolar son sencillas, pero pueden ser difíciles para los padres. Siempre despídase de un modo cariñoso, pero luego de hacerlo, debe irse enseguida. Nunca se marche a escondidas. Aunque parezca tentador, marcharse sin despedirse puede hacer que los niños se sientan abandonados, mientras que una despedida prolongada solo podría servir para reforzar la sensación del niño de que el preescolar es un lugar malo.
Un ritual constante y predecible de despedida puede facilitar la salida. Algunos padres saludan desde afuera de una ventana de la sala o hacen una cara graciosa de adiós, mientras que otros leen un libro corto antes de partir. Los objetos de transición (una foto familiar, un muñeco especial o una manta favorita) también pueden ayudar a consolar a un niño. Además, recuerde que la mayoría de los niños están bien una vez que los padres se van.
Ya sea que su hijo esté entusiasmado o reacio a ir al preescolar, asegúrese de que, cuando llegue por la mañana, un miembro de la escuela esté al alcance para ayudar en el traspaso del niño desde su cuidado hasta la sala. Algunos niños tal vez vayan corriendo al encuentro de sus compañeros, mientras que otros podrían querer unos mimos en privado y un cuento de alguien que los cuide antes de unirse al grupo.
Muchas instituciones preescolares comienzan con un ritual diario, como un momento en ronda, en que los niños y los maestros hablan de lo que hicieron el día anterior y las actividades que se desarrollarán a lo largo del día. Los niños en edad preescolar tienden a responder a este tipo de previsibilidad, y seguir una rutina los ayudará en su transición del hogar a la escuela.
¿Qué debe hacer un papá o mamá cuando su hijo llora al tener que quedarse en el aula? Lo más importante es que los papás estén seguros, tranquilos y confiados de la decisión que han tomado, ya que esa seguridad y tranquilidad se la transmiten a sus hijos, camino a la escuela explicarle  sobre lo que harán los niños y lo que harán los papás y luego se reunirán para ir juntos a casa. Es necesario que ellos comprendan que no serán abandonados, que los recogerán más tarde, ya que ese en un fuerte temor que el niño tiene. Ser firmes, dejarlos con serenidad y luego llamar a la escuela para asegurarse que están bien. Jamás es recomendable que los padres se queden dentro del salón porque el niño o niña llore al llegar al aula.
El niño también debe aprender a ser autónomo e independiente y a enfrentarse a sus emociones a temprana edad, por eso, permitir que lloren hasta que se relajen no está mal.

20 ago. 2013

El primer año de secundaria:Recomendaciones para el inicio de esta etapa escolar.

El cambio de la escuela al liceo es mucho más que un mero pasaje de año; es el comienzo de una etapa por demás especial, ya que coincide, la mayoría de las veces, con el pasaje de la niñez a la adolescencia, lo cual implica todo un proceso nuevo tanto para el alumno como para sus padres
En efecto, el pasaje a la adolescencia no es algo que implique sólo a quienes la viven - los chicos - sino también a sus papás, para los cuales no siempre es fácil acompañar a sus hijos durante esta etapa. Muchas veces nos aferramos al almanaque y esperamos de nuestros hijos que crezcan de golpe; así, quien hasta hace unos meses era un escolar, ahora le exigimos que haga todo solo, porque "ya eres grande, estás en el liceo". No nos olvidemos que, el pasaje al liceo es eso, un pasaje, un proceso que comienza y que no a todos les lleva el mismo tiempo adaptarse a su nueva realidad. Otras veces caemos en lo opuesto, es decir, en negar cómo han crecido nuestros hijos y nos cuesta dejar de verlos como escolares; para algunos papás es muy difícil aceptar que con la edad de nuestros hijos llega la independencia (o por lo menos el deseo de ella), y que, de a poco, parecen necesitar menos de nuestros cuidados, quieren su espacio y su libertad.

En algunas ocasiones surgen conflictos hasta ahora ignorados, rebeldías, enojos; de un día para el otro parecen cambiar por completo, "antes no era así, parece otra persona…". Todo este abanico de conductas que si bien preocupa mucho a los papás, es parte de lo que se considera una adolescencia "normal"; requiere de mucha paciencia, comprensión, así como límites bien claros y definidos, y, sobre todo, la posibilidad de negociar. En efecto, como en esta etapa la rebeldía y la oposición son características, es fundamental tener claro que "el no por el no mismo" no es efectivo. Por otro lado, a veces para conseguir algo hay también que ceder algo, por lo que negociar, "transar" en un punto intermedio parece ser lo más efectivo. De todas maneras, está bueno recordar y saber que, aunque muchas veces nuestros hijos adolescentes nos hagan sentir (o incluso nos lo digan) que no nos necesitan, no es cierto; sí nos necesitan y mucho, lo que sucede es que necesitan también encontrarse consigo mismos, con sus propios límites, y para ello las más de las veces es necesario alejarse, aunque sea un poco. Es muy importante respetar los espacios que nos piden, sin ir a los extremos, es decir, sin alejarnos demasiado al punto que los descuidemos y se sientan abandonados, ni tampoco invadir su privacidad. Realmente, encontrar el equilibrio no es tarea fácil…
Pero bueno, tampoco para ellos es fácil ser adolescentes, ya que esta es una etapa de muchísimos cambios, tanto físicos como psíquicos, llena de anhelos e incertidumbres, de amistades y amores, pero también de inseguridades y temores, algunos de ellos muy fuertes.

El ingreso al liceo viene acompañado de un montón de inquietudes y miedos, algunos de los cuales resumiremos brevemente:
·         Creer que el liceo es mucho más difícil que la escuela.
·         Sensación de desprotección, unida a la creencia de que en el liceo no hay quien los proteja, es algo así como una "tierra de nadie". Esto sucede frente al temor que implica el no contar más con la figura protectora de la maestra de clase.
·         Miedo a no poder  integrarse al liceo, al grupo, a los compañeros de clase. Este temor es aún mayor en aquellos chicos que no cuentan con algún conocido o ex compañero de escuela en el liceo, y acarrea la sensación de hallarse totalmente perdido, sin conocer a nadie.
·         Temor al fracaso, a no poder adaptarse a los profesores, los horarios, las diferentes materias y sus exigencias.

Frente a todo esto, es muy importante reforzar las expectativas positivas de los chicos con respecto a la próxima etapa escolar, y relativizar sin minimizar (sin decirles que son tonterías) sus miedos y ansiedades. No olvidemos que los chicos necesitan de todo el apoyo y la seguridad que podamos transmitirles.
Es necesario sentarse a conversar toda la familia acerca de lo que vendrá, con datos reales y concretos. Para ello, algo muy recomendable es que los chicos visiten previamente la institución educativa con el fin de familiarizarse con el espacio escolar.

Otro aspecto muy importante es adecuar la dinámica familiar a las actividades y horarios del liceo. No se transita "exitosamente" por el nuevo ciclo por mucha buena voluntad de parte del alumno y mucha exigencia que haya por parte de la institución, si los horarios, las actividades y las rutinas familiares no sostienen todo lo anterior. Es cierto que para algunos padres y madres, abuelos, o tutores, con  excesivas horas de trabajo, no hay muchas opciones de acompañar de manera más efectiva a sus hijos, pero de todas maneras, es necesario buscar estrategias para que los chicos sientan y entiendan que estamos ahí, y que están supervisados. Comunicarse con los profesores a través del correo electrónico, mensajes de texto o llamadas a la institución durante el horario laboral son actividades que deben tenerse presentes, para evitar decepciones al culminar el año escolar.
Algo más a tener en cuenta, que los padres debemos saber es con qué recursos cuenta el liceo a la hora de solicitar ayuda, ya sea por necesidad de hablar con un docente, o por clases de apoyo; y disponer de tiempo para interiorizarse de las actividades curriculares y extracurriculares inherentes al ciclo escolar. Pero, lo más importante de todo, es que nuestros hijos sientan y sepan que cuentan con nosotros, que los queremos y los apoyamos en esta y todas las etapas del camino y que ahora que inician una nueva etapa estaremos allí en las buenas y en las malas para apoyarlos, orientarlos y corregirlos en el momento justo
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13 ago. 2013

¿Cómo enseñar al bebe a dejar el pañal?


Dejar el pañal significa un logro más en el desarrollo del niño, en su autonomía y madurez socio-emocional, necesita sentirse capaz y ser más consciente del funcionamiento de su propio cuerpo, por otro lado, el pañal ha permitido que el niño se mueva con toda libertad sin necesidad de desprenderse de “partes suyas”, ahora aprenderá a aceptar la separación y requerirá tanto de madurez biológica como emocional.
Ahora que estamos de vacaciones escolares, muchos son los padres que aprovechan para iniciar el “entrenamiento para dejar el pañal” con los bebes de la casa. Aprovechando que los niños llevan menos ropa y pasan más tiempo en casa, por lo que no solo tendrán menos dificultad para vestirse y desvestirse sino que además, en caso de escapes fortuitos,  las madres tendrán  posibilidad  de menos ropa de cama que lavar.  Si bien, en el proceso de aprender a ir al baño solitos es un poco complicado para algunos, lo primero de todo es averiguar si el niño está preparado, porque no hay una fecha establecida para comenzar. Como norma general, hay que considerar que gran parte de los niños logran el control diurno entre los dos y los tres años, y entre los tres y los cinco años, aproximadamente, se adquiere el nocturno.
Según datos del “Estudio Kandoo de Dodot”, el 49% de los padres en España considera que el mejor momento para que el niño deje el pañal es en vacaciones, sin embargo el 45% considera que el mejor momento es cuando él esté preparado.
Para iniciar el control diurno es importante tener en cuenta observaciones como poner al niño cada dos horas en el orinal, valorar positivamente cuando consigue hacer pipí, y cuando lleve varios días consiguiendo utilizar el orinal, aumentar el intervalo a más de 2 horas para normalizar la conducta. Una vez controle el acto de orinar será el momento adecuado para iniciarse en el sanitario de los adultos.
Una vez conseguido el control diurno y el pañal esté seco durante una o dos semanas seguidas será el momento de retirarlo por las noches. Es importante iniciar la rutina de ir al baño justo antes de acostarse, y “jugar” a soltar y retener el pis varias veces cuando vaya al baño con el objetivo de que el niño adquiera el control.
Se recomienda tratar estos temas en un ambiente relajado, comprensivo y sin presiones, ayudándose, entre otras cosas, de juegos y toallitas  para hacer sentir más cómodos a los más pequeños. De hecho, el 80% de los padres prefieren las toallitas al papel higiénico para ayudar al niño a aprender a ir al baño solito y limpiarse bien debido a su fácil uso, ya que son delicadas con la piel y permiten una limpieza más profunda. Al empezar el aprendizaje hay que asegurarse de que el niño comprende las sensaciones, las palabras clave (pipí, mojado, sucio…) y el porqué de cada acción higiénica. En este proceso los padres se convierten en el referente natural para su hijo.
Existen cuatro etapas principales en la evolución del niño que podrán ayudarte a enseñarle a tu hijo cómo dejar los pañales para siempre.
1. Lo dice cuando ya se lo hizo: En primer lugar felicítalo por haber avisado. Después, una buena idea es pedirle que vaya a buscar unos pañales nuevos y juntos organizar lo necesario para cambiarle.
2. Lo dice cuando se lo está haciendo: Debe hablarse con naturalidad y nunca regañarle porque no le haya dado tiempo.
3. Lo dice antes de hacérselo: Si avisa que se lo va hacer o da muestras de tener ganas, pregúntale si quiere ir al baño. Una vez allí, si ha llegado seco, ayúdale simplemente en lo que te pida, pero no hagas todo por él.
4. Por último al despertarse por la mañana, fíjate si el pañal se ha mantenido seco por varios días seguidos. Éste es el momento idóneo para quitarle el pañal para siempre y cambiárselo por ropa interior
Sigue estos pasos útiles para enseñar al niño a ir al baño solito y recuerda :¡No pongas obstáculos a su curiosidad y ganas de aprender!. Explica a tu hijo cómo tiene que limpiarse tantas veces como sea necesario. Las instrucciones tienen que ser muy sencillas al principio e irlas complicando poco a poco. Elige prendas que sean fáciles de abrochar y desabrochar, por ejemplo, pantalón y falda de goma elástica. Convierte el aprendizaje en un juego en el que tu hijo será el experto. Por ejemplo, dile que haga de padre y que enseñe a ir al baño solito a su muñeca o a su peluche preferido. Supervísalo cuando practique y, en caso de que sea necesario, corrígele con bromas. Si el niño no lo consigue a la primera, no hagas de ello algo traumático y vuelve a intentarlo. Felicita a tu hijo por el esfuerzo realizado y ofrécele oportunidades para que pueda tomar decisiones. Incúlcale hábitos de higiene en general y aprovecha este momento para recordarle bajar el sanitario, lavarse las manos y secarse con el pañito del baño.

 En cada etapa del entrenamiento es importante felicitar al niño por cada logro. Dígale “muy bien”, abrácelo, bríndele aplausos, de esta manera el niño se sentirá contento, y aprenderá con mayor facilidad .No le grite, no lo “avergüence” , recuerde que no es que él no quiera avisar, sino que aún no puede controlar su cuerpo por completo, aún le cuesta calcular el momento en que debe ir al baño, está aprendiendo a contenerse. El niño requiere de su apoyo, no lo apure, este aprendizaje es un proceso lento, así como aprendió a caminar ahora aprenderá a controlar esfínteres, necesita de mucha paciencia y sobre todo mucho amor.

6 ago. 2013

NIÑOS E INTERNET ¿Cómo evitar los peligros que conlleva navegar por el ciberespacio?

Los niños y niñas de esta generación ya no quieren jugar con muñecas, girar trompos o jugar beisbol con los amiguitos de la cuadra. Ahora deciden utilizar su tiempo de juegos con la computadora, los amigos los consiguen en  los chat, arman sus perfiles en facebook , donde sin el menor temor publican lo que quieren, suben fotos a instangram , siguen a sus modelos por twiteer, y  están tan conectados al ciberespacio que poco le llama la atención salir con papá o mamá a visitar a la familia. En los adolescentes es la principal causa del bajo rendimiento académico, son más las horas dedicadas a jugar, chatear, twitear, y curiosear por el Internet, que buscar las investigaciones que asignaron los profesores en clases.  Las opiniones entre las familias son tan diversas , que a veces confunden a los padres a la hora de decidir cómo educar a los hijos en el uso de esta herramienta, y la verdad es que los hijos son “tan astutos” en su uso, que a muchos se les hace difícil averiguar lo que realmente hacen en su computadora.
El internet es necesario, una herramienta valiosa, todas las personas de este siglo debemos estar familiarizados con el uso de esta herramienta, limitar a un hijo a no usarlo es alejarlo de las habilidades que necesita para ser exitosos en este siglo. La clave está en educar “para el adecuado uso “de esta herramienta. Educar es mostrar, enseñar, instruir, preparar, no es ocultar ni esconder. Una buena educación genera confianza y respeto; de lo contrario, sin orientación y límites claros, solo se crean desconfianzas en el ambiente familiar. Como cualquier otro medio de comunicación, Internet es una herramienta que tiene sus pros y sus contras, es decir, cosas buenas y malas. Pero es inevitable que los niños accedan a la Red. Es parte de su desarrollo social y educativo. La conexión proporciona recursos como noticias, bibliotecas, materiales formativo y educacional de valor, además de servicios de diversión y de comunicación de gran utilidad para los niños, sin que ellos tengan que desplazarse. Es muy cómodo, pero muchas veces esta practicidad cobra factura.
Todo este mundo virtual, inmediato y fascinante puede generar a un niño compulsivo, nervioso, y adicto, si no existen límites y una supervisión adulta. Además, no se puede menospreciar los accesos que hagan los niños. En la red también se puede encontrar contenidos y materiales gráficos no aptos a los niños. Sexo, violencia, drogas… Por ello, es necesario que alertemos a nuestros hijos acerca de estos peligros y limitemos sus accesos, de algún modo.
Sin duda alguna la televisión, los videojuegos interactivos e Internet pueden ser excelentes recursos para la educación y el entretenimiento de los niños. Pero demasiado tiempo ante una pantalla puede tener efectos secundarios nocivos para la salud.
Por eso es conveniente controlar y limitar el tiempo que su hijo pasa jugando con videojuegos, mirando la televisión o utilizando la computadora y la Internet.
La Academia Americana de Pediatría de Estados Unidos  (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda que los niños menores de 2 años no estén ante una pantalla, y que los niños mayores de 2 años no pasen más de 1 a 2 horas al día ante una pantalla, siempre que se elijan programas de calidad.También es una buena idea asegurarse de que los niños dispongan de una amplia variedad de actividades que puedan realizar en su tiempo libre, como leer, jugar con los amigos y hacer deportes, que pueden desempeñar un papel esencial para ayudarles al desarrollo saludable de su cuerpo y su mente.
El buen uso de Internet puede ser conseguido a través de algunos buenos consejos: Primero la computadora siempre  debe estar en una zona compartida por la familia (nunca en la habitación del joven). Se debe establecer horarios de utilización del ordenador e Internet.  Al igual que es necesario compartir alguna actividad en la Red con los niños. Se les debe enseñar a proteger sus contraseñas. Estimula el espíritu crítico y a la intuición de los niños. Convenza a tu hijo de que él no debe escribir su edad, ni el teléfono, dirección ni publicar fotos en ninguna herramienta o dirección de Internet.  Siempre debe consultar con frecuencia el historial de navegación. Actualizar los programas de seguridad y activar los sistemas de control parental que bloqueen el acceso de los niños a determinados contenidos, controlan su tiempo de utilización y registran su actividad. Aconseja a tu hijo que no acepte contactos ni contesten a los correos de personas que no conocen, por más agradables que puedan parecer.  Al igual que deben denunciar cualquier situación sospechosa.
Es necesario que hables con tus hijos acerca de los riesgos y peligros que puede albergar la Web. Es importante que los acompañes y fomentes un uso responsable en el uso de la mensajería instantánea, las redes sociales y las búsquedas on line. Te sugiero le informes a tus hijos los siguientes consejos para una navegación segura (Tomados de PandaLabs; el laboratorio antimalware de Panda Security):
1 - Evitar hacer clic en enlaces sospechosos. Cuando utilice programas de mensajería instantánea (como el MSN Messenger o cualquier chat) o reciba un correo, nunca se debe clic directamente sobre ningún vínculo. Si el mensaje o correo procede de una persona conocida, es conveniente escribir esa dirección en la barra del navegador. Si procede de gente desconocida, directamente es mejor ignorarla.
2 - No descargar o ejecutar archivos de procedencia desconocida. En muchas ocasiones recibimos -a través de mensajería instantánea- un mensaje de una persona que invita a descargar una foto, una canción o un video. En ocasiones, ese archivo no habrá sido enviado por esa persona, sino por un programa malicioso que lo infectó y está tratando de extenderse a más usuarios. Por eso, lo mejor es preguntar a la persona que lo envió si es cierto que envió algún contenido. Si contesta que no, lo mejor es informarle que está infectado y que puede poner un mensaje en su nick para hacérselo saber a sus contactos y que estos no se “contagien” también mientras él elimina el archivo dañino de su PC.
3 - No hablar con desconocidos. En los chats, redes sociales o en los sistemas de mensajería instantánea, nunca podemos tener una completa seguridad de quién está al otro lado, ya que no le vemos. Menos aún cuando se trata de comunidades on line cuyos miembros no tienen ninguna relación previa entre sí. Por eso, es conveniente no entablar amistad con desconocidos y, mucho menos, encontrarse con ellos en la vida real.
4 - Evitar proporcionar información confidencial a través de la Red. No se debe enviar información privada (como dirección, teléfono, etc.) a través de e-mail o mensajería instantánea y tampoco publicarla en un blog o en un foro. Además, se debe tener cuidado al crear los perfiles en redes sociales como Facebook o Myspace, ya que en ellos tampoco deben figurar este tipo de datos. Además, es aconsejable no emplear el nombre real, sino un pseudónimo o “nick”.
5 - Sospechar al menor indicio. Si algún programa que no se recuerda hablar instalado comienza a mostrar falsas infecciones o ventanas emergentes o pop-ups en los que se invita a comprar algún tipo de producto, es mejor desconfiar. Lo más seguro es que se haya instalado algún tipo de malware en el equipo.
6 - Navegar acompañado. A la hora de hacer búsquedas en Internet es mejor que el niño lo haga acompañado de un adulto, para que para que pueda guiarlo al buscar. Siempre es más seguro acudir a fuentes fiables y oficiales que a webs desconocidas.

7 - Hablar con los mayores. Recomendale que cuando tenga dudas sobre algún tema, vea algo sospechoso o reciba correos o mensajes ofensivos o peligrosos, hable con un adulto.